Un Celta grandioso ridiculiza a un deplorable Atlético

Todo aficionado colchonero  esperaba ver en el Vicente Calderón una confirmación de la racha que comenzaba en Valladolid. Y no fue eso para nada lo que vieron  porque en el campo sólo hubo 16 jugadores. No es un error, los 14 que jugaron por el Celta, Tiago y un increíble De Gea. Este último fue lo único que impidió que el Atlético saliese de su feudo vencido e incluso goleado,  en un partido que únicamente tuvo un dueño, el Real Club Celta de Vigo. Un Celta que salió con un 4-3-3  al más puro estilo de Guardiola y Cruyff, apostó fuerte por el control del balón, el ataque, el atrevimiento y la confianza en sí mismo y que finalmente se llevó poco, muy poco, de un estadio que tenía que haberle ovacionado.

El partido empezó muy bien para los de Eusebio  ya que en el minuto 2, una jugada de bellísima factura, en la que Iago Aspas dejó  el esférico de tacón en los pies del mejor hombre del partido, Roberto Trashorras, que con la calidad que le caracteriza  puso el 0-1 en el electrónico.  En el minuto 11, el único despiste defensivo del Celta, fue aprovechado por el luso Tiago que cabeceó de forma certera en el segundo palo subiendo el 1-1 al marcador. Parecía entonces que el Atlético iba a despertar, pero nada más lejos de la realidad. A pesar de alguna ocasión aislada en la primera mitad, el Atlético en ningún momento fue superior al Celta, que ya en la segunda parte dio un recital de fútbol moderno, de clase, de magia futbolística sin recompensa. Inumerables fueron las ocasiones de los gallegos que el guardameta rojiblanco salvó una tras otra, para erigirse como el salvador de una afición que acabó abucheando a los suyos. Los vigueses recordaron por momentos a aquel Celta de Mostovoi, Karpin, Revivo y otros muchos grandes jugadores que marcaron una época.

En cuanto al árbitro, decir que en ocasiones pecó de casero. En el primer minuto del encuentro se  comió un claro penalti sobre Michu y en el gol del Tiago no vio un posible empujón sobre el defensa celeste.

Por desgracia el fútbol no siempre es justo porque si lo fuese, la eliminatoria estaría decantada casi por completo. La actitud del equipo de Eusebio fue encomiable y los colchoneros se resignaron a aplaudir al Celta.

Un servidor se levanta y aplaude con fuerza al Celtiña.

1 Comentario

  1. Sainz

    22/01/2010 a las 1:02

    He visto el partido y el Celta me ha encantado. Se ha merecido un par de goles más.

    A ver si Racing y Celta nos encontramos en semis 🙂

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