Banquillo de oro

Está muy de moda hacer alineaciones que integren a los mejores jugadores de cada liga, donde al fin y al cabo un alto porcentaje de usuarios suelen coincidir con básicamente, los mismos futbolistas. Sin embargo, hoy os traigo algo distinto y sí, habéis leído bien: banquillo de oro. No son pocos aquellos jugadores que, con un caché alto, llegaron de otro equipo para seguir demostrando lo que les hizo despuntar en temporadas anteriores, para luego ni llegar a ejercer la función de utilero. Como siempre, hay decepciones y esta temporada no iba a ser menos:

En la portería empezaremos con uno de los clubes que le ha salido todo mal esta temporada, el Betis. Guillermo Sara procedía del Atlético Rafaela a cambio de medio millón de euros y que pusieron muchas expectativas en él para suplir la baja de Adrián al West Ham. Sus malas actuaciones y las del otro guardameta Andersen, llevaron a cabo a múltiples rotaciones que solo hicieron que perjudicar al equipo.

Sapunaru empezó a sonar fuerte en su etapa en el Oporto, hasta que el Zaragoza decidió apostar fuerte por él. Su buena temporada no sirvió para eludir el descenso, acabando finalmente en un Elche que luchaba por no descender a la Liga Adelante. Sin embargo, el buen nivel defensivo del Elche ha hecho que no haya podido hacerse un hueco en el XI de Fran Escribà.

Uno que volvió a casa tras hacer las cosas muy bien en el Elche. Etxeita partió hace años a tierras ilicitanas para consagrarse como uno de los centrales más consolidados de Segunda División, y así fue: Tras una excelente temporada en el Elche que se consumó con el ascenso a Primera, el Athletic volvió a fijarse en él. Disputo los primeros partidos de liga, hasta que un experimentado Gurpegi y el prometedor Laporte le arrebataron el puesto, relegándole a la grada.

Giménez vino del Danubio sabiendo que tendría una alta competencia con Godín y Miranda, pero no se esperaba que la temporada de ambos fuera tan estratosférica como dejarle casi sin minutos, sumando las buenas intervenciones de Toby Alderweireld. Su traspaso costó 1 millón de euros, y aunque en tierras atléticas están contentos con él, el uruguayo se plantea abandonar el club ante la escasez de oportunidades.

Si los viejos rockeros nunca mueren seguro que lo dirían por Joan Capdevila. El dueño del carril izquierdo de España en el último mundial sigue con su estela y con ya 36 años, fichó por el Espanyol. Empezó siendo titular, hasta que las buenas actuaciones de Fuentes procedente del Córdoba le desplazó al banquillo.

Ante el overbooking de centrocampistas, Mou tuvo que dar salida a algunos de ellos en forma de cesión. Uno era Marko Marin, un habilidoso extremo que ya despuntaba en Alemania y que decidió partir hacia la capital hispalense. Tuvo un inicio brillante, hasta que las lesiones y sus consecuentes malas actuaciones le restaron todo el protagonismo que adquirió a principios de verano.

Dicen que tanto prestigio puede acabar dando vértigo, y algo parecido le sucedió a Beñat Etxebarria. Tras una inmaculada temporada en el Betis llevándolo a Europa League y tras debutar con la Roja, el conjunto de Ernesto Valverde apostó fuerte por él, desembolsando cerca de 10 millones. Sus grises participaciones e irregularidad mostrada durante el campeonato ha hecho que sea uno de los más criticados en Bilbao.

Joan Verdú decidió no renovar con el Espanyol y marcharse al conjunto dirigido por aquel entonces por Pepe Mel. La oferta era jugosa con la intención de confeccionar un equipo competitivo que iba a jugar la Europa League, pero no fue así. Tras un inicio titubeante de liga y con el cambio de hasta 3 entrenadores, no entraba en los planes para participar en el XI titular.

Denis Cheryshev fue uno de los muchos canteranos del Madrid que no se veían con posibilidades de formar parte del primer equipo. Denis, pese a hacer la pretemporada con Carlo y ser uno de los jugadores más determinantes del Castilla el año pasado, decidió probar fortuna en el Sevilla en forma de cesión. Las lesiones le privaron de tener más protagonismo para Unai Emery.

La pasada campaña con el Betis realizó una fantástica segunda vuelta que le sirvió para que el Valencia desembolsará 7 millones por él. Dorlan Pabón realizó una primera vuelta nefasta con los ches, desatando su cesión al Sao Paulo.

Cuatro millones de euros es el precio que pagó el Athletic por él. Kike Sola llegó del Osasuna tras realizar actuaciones muy buenas durante las últimas temporadas. Pese a que empezó con buen pie, poco a poco fue desapareciendo de las alineaciones de Valverde, incluso en ocasiones viendo el partido desde la propia grada.

Como bien dice el dicho: “Pasan los años, pasan los jugadores”, algunos con más protagonismo que otros.

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