La moneda cayó del lado del anfitrión

Chile completó un partido memorable en el que en gran parte, fue muy superior a una Brasil que deberá mejorar si quiere llegar más lejos en el torneo. Los penaltis decidieron, tras un palo de Pinilla en el 120′ que enmudeció el estadio y Brasil entera. Pero el balón rebotó en la cepa, como el último penalti decisivo de Chile. ¿La suerte del campeón?

El partido comenzó titubeante, con un ritmo lento y lleno de faltas por ambos equipos. Neymar comandaba los ataques de Brasil, aunque no estaba acertado en su última decisión cuando pisaba el área; Hulk también estuvo activo y tuvo varias ocasiones, pero no estuvo acertado ante un excepcional Bravo. Pero el gol llegó en un aspecto donde Brasil saca mucho partido y donde Chile cojea: por arriba y a balón parado. Neymar botó un córner, peinado al segundo palo donde Jara, en su intento porque David Luiz no rematara a placer, introdujo el balón en su portería, aunque la FIFA le dio el gol al brasileño.

Entonces despertó Chile, que comenzó a dominar el partido con un buen juego y una gran presión. En un saque de banda cerca del área de Júlio César, Vargas recuperó un balón y asistió a Alexis para que pusiera las tablas. El jugador culé fue, de largo, el mejor del partido, con un esfuerzo encomiable y un juego de mucha calidad, que llevó loco a la defensa rival. Antes del descanso, Alves y Neymar tuvieron sendas ocasiones para adelantar a su equipo, pero Bravo y la defensa lo evitaron.

larguero pinilla

En la segunda parte Neymar desapareció, y con él, Brasil. Chile dominaba el partido y tuvo la ocasión más clara en los pies de Aranguiz. Isla y Vidal hicieron una pared de libro, y el lateral echó el pase de la muerte, pero Júlio César hizo la parada del partido a bocajarro, enviando el balón a córner.

Con el empate a uno, llegó la prórroga. El físico afectaba al juego, los jugadores estaban exhaustos y las jugadas y ocasiones eran excasas. Brasil tomó las riendas del partido aunque sin peligro, ante una Chile que esperaba su oportunidad desde atrás. Y la tuvo.

En el 120′, el último minuto de la prórroga, Pinilla, que había salido al campo, tuvo en sus pies el pase de Chile y la eliminación histórica del pentacampeón. Pero el larguero devolvió la pelota y la moneda cayó de lado de los brasileños, como más tarde en la tanda de penaltis.

En ella, Júlio César se convirtió en héroe nacional, deteniendo dos penaltis, pero no se decidió la suerte hasta el quinto y definitivo. Neymar marcó el suyo pero Jara, volviendo 15 minutos atrás en el tiempo, también mandó el palo a la madera, como Pinilla. Pasó Brasil, pero sufrió mucho. Chile mereció más. Pero la moneda cayó del lado del anfitrión.

palo decisivo

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