Dieguito Folgar, una perla gallega en Hong Kong

A veces la vida pone a prueba nuestros sueños y nos pregunta qué precio estamos dispuestos a pagar por cumplirlos. Algo similar le ocurrió a Diego Folgar, un futbolista gallego que prometía mucho en sus inicios, y que con el paso de los años se fue desinflando. Promesas incumplidas, malas decisiones… Demasiados factores le jugarían una mala pasada a un vigués que se dio a conocer en Brunete, para más tarde pasar por las canteras de Celta, Oviedo u Villarreal. Hoy, tras abonar el peaje, y a más de 11.000 km de casa, Dieguito vuelve a sonreír.

Así, en una entrevista concedida a Plus Fútbol, este loco bajito nos cuenta su historia, sin tapujos. Desde la charla privada con Del Bosque a las pruebas en la Masía, pasando por su llegada a Hong Kong o el fracaso económico de su anterior equipo.

 

R.C.: Si te digo “Dieguito Folgar, el Romario de Brunete”, ¿qué recuerdos se te vienen a la cabeza?

D.F.: ¡Uf! (sonríe). Pues recuerdos muy bonitos… Ya había jugado algunos torneos internacionales en Portugal con el Celta y un año antes había estado a punto de ir ya a Brunete con una hornada mayor a la mía, y en la última preselección me quedé fuera. Pero el año que fui, subcampeones de España y a nivel personal mucha repercusión nacional de medios y también el recuerdo de conocer a Raúl González Blanco. Guardo unos recuerdos maravillosos.

R.C.: Con el paso de los años, ¿ha cambiado mucho aquel niño?

D.F.: ¡Sí! ¡Me he hecho más viejo! (risas). No, es broma, sigo siendo el mismo, conservando los mismos amigos e intentando ser esa persona cercana que siempre he sido de pequeño hasta ahora.

R.C.: Bien es cierto que eran buenos tiempos, económicamente hablando, y se hacían muchos fichajes… pero de haber apostado, por aquel entonces ya, el Celta por su cantera… ¿Qué habría pasado contigo?

D.F.: Hombre de aquella sí que había mucho dinero en el fútbol. El Celta tenía un gran equipo, eran años de UEFA y Champions League, y de la cantera arriba solo estaba Míchel Salgado, que más tarde se iría al Madrid. Conmigo se portaron bien lo que pasa que me llegó una oferta del Deportivo de la Coruña y otra del Real Oviedo, y la ovetense era muy buena en todos los sentidos. Me explico, me pagaban los estudios, la vivienda, los viajes a mi tierra, un sueldo… Y eso el Celta no me lo podía ofrecer. ¿Qué pasaría si me quedase? Pues no lo sé. En ese momento pensaba que tenía que salir y ya está. A toro pasado… Me hago la misma pregunta que tú.

R.C.: ¿Crees que las escasas oportunidades influyeron mucho en la gente de tu generación?

D.F.: Sí, lo creo. Ahora cada vez los niños están mejor preparados y salen más jóvenes y a su favor está también que los clubes no tienen ya tanto dinero como antes y tiran muchísimo más de la cantera.

R.C.: Y volviendo a tu caso… Cabeza bien amueblada, entorno humilde… ¿qué pudo haber fallado para que aquella promesa no llegase a donde se esperaba?

D.F.: No lo sé. Esa pregunta me la hago algunas veces y también me la hacen muchos amigos y conocidos. (Sonríe tímidamente). Yo creo que lo bueno y lo malo que puede hacer cualquier chaval a esas edades… Ahora lo pienso y muchas cosas las habría hecho de otra forma, pero bueno, salió así. Me quedo con que he compartido vestuario con Santi Cazorla, Héctor Font, José Mari o Riquelme… en una pretemporada con la primera plantilla del Villarreal, con Manuel Pellegrini de entrenador. Por aquel entonces, incluso tenía dorsal para jugar la Intertoto. Solo te puedo decir que a día de hoy no sé la respuesta al giro, pero como tú bien sabes el fútbol no es una ciencia exacta: unos llegan, otros no… Depende mucho de estar en el momento clave, de que confíe en ti alguien de peso… Son demasiados factores.

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R.C.: ¿Es cierto que estando en el filial del Real Oviedo recibes llamadas de Barça y Real Madrid?

D.F.: Es algo así, pero te matizo. Recibí una oferta para ir a Barcelona después de Brunete, a donde había ido representando al Celta, pero sin pertenecer al club, ya que de aquellas aún no tenían alevines. Éramos una selección de diferentes equipos de Vigo y yo pertenecía al Teis. Entonces me ve el Barça y al enterarse de mi situación me contactan. Yo voy a la Masía para que me vean. Todo sale bien, pero hay un problema, tengo 12 años y soy demasiado joven para ir a la residencia, me dicen de esperar un par de años más, ya que de aquella los jugadores más jóvenes que habían tenido allí eran Guillermo Amor, Víctor Valdés y Pepe Reina con la misma edad o un año más. Sin embargo, es en ese momento cuando el Celta crea las categorías inferiores. Me llaman, me insisten mucho y me acaban convenciendo. Firmo por ellos.

Lo del Real Madrid es otra historia. En edad cadete viajo a Madrid con el Celta para jugar el Campeonato de España y estando allí mantengo una conversación con Del Bosque en las oficinas del club blanco. Él me dice que va a ir a ver el campeonato a la Peineta, que era el campo donde se disputaba, y nada más. O sea que interés fue más por parte del Barça, lo del Madrid fue una conversación que al final no llegó nunca a oferta.

R.C.: ¿Te arrepientes de haber rechazado al Barça?

D.F.: Me hubiese encantado haber jugado allí porque siempre ha sido mi equipo. Estuvo cerca, pero al final no se pudo dar.

R.C.: Y de repente, después de esos añitos en boca de media Península, te ves por los campos de Tercera División… ¿cómo fue el cambio?

D.F.: Pues salgo de Villarreal, recalo en el Benidorm, y es ahí donde llega uno de los fallos que te comentaba antes. Ahí la gente que me asesoraba no me hizo bien porque yo al salir de Villarreal me tenía que haber ido a otro filial. Llegué a un club muy fuerte de Segunda B con muchos jugadores contrastados en categorías como Segunda A, y veteranos ya. Ese medio año ahí me penalizó mucho.
Después ya es cuando me voy a equipos de Tercera. El cambio fue complicado: peores campos, diferentes horarios de entrenamiento a los que yo no estaba adaptado, etc.

R.C.: Años más tarde, ¡te vas a Hong Kong! ¿suena atrevido, no?

D.F.: ¡Sí! (sonríe) pero fue un regalo caído del cielo. Para que te hagas una idea, al hablar de esto tengo la misma sensación de felicidad que cuando me has preguntado por Brunete.

R.C.: Para quienes desconozcan tu historia reciente, cuéntales como fue tu fichaje por el Southern.

D.F.: Yo había firmado por la Rapitenca, de la Tercera catalana y resulta que el Kitchee hongkonés, estaba de pretemporada allí en Cataluña. Estaban hospedados en el pueblo de al lado y yo fui a visitarlos porque conocía a uno de sus jugadores: el Chino Losada. Él me preguntó por mi situación y me comentó que otro club de Hong Kong, que iba a jugar por primera vez en la máxima categoría, buscaba a un extranjero. Ese club, que era el Southern, tenía buena relación con el Kitchee, motivo por el cual me ofrecieron entrenar con ellos para ver cómo estaba y jugar un amistoso contra el Villarreal B. Yo acepté la propuesta, me salió todo muy bien y decidieron firmarme para el recién ascendido.

R.C.: ¿Hasta qué punto influye en el fichaje otro paisano como el Chino Losada?

D.F.: Pues muchísimo. Él fue quien se sentó conmigo en el hotel y avisó a un miembro del cuerpo técnico para contarle donde había jugado, mis cualidades, lo buen jugador que era… Así que, como te decía, le debo mucho al Chino por la oportunidad que se me dio gracias a él. Le estaré siempre agradecido.

 R.C.: ¿Qué fue lo que más te atrajo de la aventura asiática?

D.F.: Pues se juntaron varios factores: volver a jugar a nivel profesional, en Primera División, sin problemas económicos… Además, todos los españoles que habían estado en HK me hablaban muy bien de esto.

R.C.: ¿Por qué abandonas el Southern?
D.F.: Yo en el Southern me tiro 2 temporadas y el año pasado, en diciembre, me ofrecen otros 2 años más de contrato. Renuevo, pero una semana antes de venirme se va el sponsor principal y al no darle tiempo a los dirigentes a coger otro sponsor grande, dejan la plaza vacante. Y es ahí cuando yo firmo en Yokohama.

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R.C.: Lleváis tan sólo cuatro jornadas disputadas, pero ¿cuál es el objetivo del Yokohama FCHK para esta temporada?

D.F.: Pues este año ficharon a 3 españoles, contándome a mí, y a un brasileño. Además tienen 2 japoneses buenos que ya estaban el año pasado. Las 2 últimas temporadas quedaron clasificados abajo, pero para esta los objetivos son quedar 5º o 6º y llegar lejos en una de las 3 Copas.

R.C.: ¿Estás contento allí?

D.F.: Estoy contento y triste a la vez porque en el Southern habíamos quedado cuartos las dos temporadas, y eso nos daba acceso a jugar la previa de Asia, que viene siendo como la Europa League ahí. Aparte, al haber renovado antes del fracaso del club, te sorprende aún más todo, pero bueno, ahora mi equipo es el Yokohama y les estoy muy agradecido por haberme fichado y confiar en mí.

R.C.: Cada vez sois más los futbolistas españoles que abandonáis nuestro país rumbo a nuevas culturas… ¿A qué se debe?
D.F.: Yo creo que se debe a lo económico. Tú sabes que la vida del futbolista es corta, y ahora los países con más dinero son los asiáticos, entonces… Yo creo que los futbolistas salen por ese motivo. En nuestro país hay mucha crisis en el fútbol y en todos los sectores

R.C.: Hablando de preguntas típicas… ¿Cómo te llevas con el idioma?
D.F.: Al haber sido una colonia inglesa, además de su idioma, el cantonés, hablan también inglés. El cantonés es muy difícil, y el inglés a mí también me cuesta, pero lo voy llevando. Además vivo con mi pareja y ella sí que maneja muy bien el inglés.

R.C.: Y el paisaje, ¿qué tal?

D.F.: Espectacular, te encuentras desde rascacielos hasta una vegetación muy verde. Hay unos contrastes muy bonitos. 

R.C.: Pero mira que faltan las playas y los bosques gallegos, ¿eh? ¿Cómo llevas su ausencia? ¿Tienes morriña?

D.F.: Claro que sí. Toda mi familia está en Galicia, y cada vez que puedo voy. Echo mucho de menos el pulpo, la empanada de chocos, las zamburiñas…

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R.C.: ¿En los últimos meses recibiste alguna propuesta del balompié español?
D.F.: No. Pero es muy difícil que vuelva. Todo el tiempo que pueda estar aquí, estaré, porque las propuestas económicas en España están muy mal y como te dije antes, aquí nunca he tenido ningún problema económico. En España aun ando con juicios por dinero de algún club que me debe

 R.C.: Cambiando de tema… Se cambiaron incluso los horarios de nuestra Liga para que pudiesen seguirla en China, ¿tiene mucha repercusión? ¿Hay interés, en general, por ella?
D.F.: Tiene más repercusión la Premier League porque lleva ya mucho tiempo con esos horarios. La Liga menos, pero también. Yo tengo una canal en casa que viene siendo como Canal Plus en España, y echan todos los partidos de la Premier y algunos de La Liga española.

R.C.: Y, ¿qué dicen por ahí del, ahora en horas bajas, tiki-taka hispano?

D.F.: Hablan muy bien de él. Te cuento algo a modo de anécdota… En las calles ves camisetas del Barça y del Madrid, y es muy difícil ver alguna de los otros equipos españoles. En cambio, de la Premier ves las de casi todos los equipos. Lo que más visten de nuestro país, es la ropa de la Selección: camisetas, chándal, sudaderas…

R.C.: Ya para ir terminando, ¿qué fecha le ponemos a tu regreso, Diego?

D.F.: Espero que sea la más larga posible porque me encuentro en un buen momento de forma y mi idea es seguir jugando mucho más tiempo.

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