Autocrítica necesaria

La autocrítica, según la Real Academia Española, se trata de un “juicio crítico que se realiza sobre obras o comportamientos propios“. Para poder avanzar en cualquier ámbito de la vida, la autocrítica es muy necesaria: reconocer tus errores y tratar de enmendarlos. La afición del Valencia echa de menos este aspecto en su propio entrenador, Nuno Espírito Santo que, de nuevo, tras un mal partido de su equipo, salió a rueda de prensa diciendo que su equipo había sido mejor y que merecía haberse llevado los 3 puntos. Curiosamente, Caparrós, que salió justo después, también dijo que su equipo fue mejor. Solo por respeto a los cientos de valencianistas que viajaron a Granada tras horas y horas de autobús, Nuno no puede salir ante los medios y no medir sus palabras, que tras varios partidos, ya quedan en evidencia. El equipo, salvo el día del Barcelona, no ha jugado bien y eso lo sabe afición, prensa, jugadores y cuerpo técnico. Dudo que el entrenador del Valencia no vea que su equipo no gana y no juega bien, pero su discurso, al igual que el de sus jugadores, es el mismo. Ninguna crítica hacia el juego del equipo. Tal vez se trate de un mensaje que sale del vestuario y que, dentro de él, sí se hace esa autocrítica tan necesaria para mejorar. Por nuestro bien, esperemos que así sea. Pero la credibilidad del entrenador blanquinegro está en entredicho cuando habla del juego del equipo.

El Valencia no mereció ganar en Granada, no hizo méritos para llevarse los 3 puntos a su casillero (tampoco el Granada, que se dedicó a repartir más que a jugar). El equipo ya no presiona como en las primeras jornadas, a pesar de que el cuerpo técnico aseguraba que con la bajada de temperaturas, los jugadores rendirían aún más físicamente. Pero la realidad es otra: el juego no es fluido, hay constantes pérdidas de balón y la presión no es ordenada ni conjunta. También faltan ayudas defensivas por parte de las bandas. Gayà se vio superado en todo el partido por la altura e insistencia de los jugadores granadinos, pero Rodrigo, como ya es habitual en él, no estaba por la labor de ayudar mucho. Más de 70 minutos tardó Nuno en darse cuenta que el equipo no carburaba y en hacer cambios. De Paul, que inexplicablemente no es titular por delante de Rodrigo, salió al campo y de nuevo, fue de lo más salvable. Menos de 20 minutos le bastaron para asistir a Negredo para que anotara el 0-1. El vallecano, una isla en ataque, como también le pasaba a Paco cuando era titular. Apenas llegan balones y los que llegan, no son en las mejores condiciones. La titularidad de Rodrigo ya no tiene explicación. El jugador está apático en banda, no rinde bien ahí. Tampoco desde esas posiciones se busca centrar balones a Negredo, que con su potencia aérea podría ayudar más al Valencia. La credibilidad de Nuno si sigue alineando a Rodrigo antes que a De Paul quedará mermada, instando a la mente valencianista que Rodrigo juega por decreto.

El equipo atraviesa una crisis de resultados, pero sobre todo, de juego. Y su propio entrenador, según sus palabras, no ve que el equipo juegue mal, al menos de puertas para fuera. Se acercan partidos vitales, el equipo no puede seguir fallando en Liga ni tampoco en Copa, que acoge sus rondas más continuadas en el mes de enero, donde al final de este ya solo quedarán 4 equipos. Esperemos que Nuno cambie su discurso y haga esa autocrítica necesaria.

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Imagen: www.aporelmundial,com

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