¿Qué fue de… Aranda?

Cuando en una relación amorosa algo va mal, el “tenemos que hablar” suele aparecer. En el fútbol pasa igual: un futbolista firma por un equipo con la finalidad de asentarse en la plantilla y perdurar lo más deseado. Sin embargo, Carlos Reina Aranda, más conocido como Aranda, posee muchas rupturas amorosas en su haber.

Criado en la cantera del CD El Palo, el delantero malagueño ha tenido que hacer las maletas en incontables ocasiones y en cada equipo en el que ha jugado no se podría considerar como un hogar, sino más bien un puesto hotelero. Los años en todas las disciplinas donde ha defendido la camiseta son nada más que pasajeros, llegando a durar como máximo dos temporadas en un mismo equipo.

Tras pasar por la cantera del Real Madrid, en 2002 salió cedido al Numancia de Soria y su buen año sirvió para que el Villarreal pusiera sus ojos en él. Bajo un contrato de cinco años, salió cedido de nuevo al conjunto soriano, al no disponer de suficientes minutos en el club groguet.

Volvió a ser cedido esta vez al Albacete, en aquel entonces en Primera, y su buena temporada permitió fichar por el Sevilla. A pesar de ello, el guión fue el mismo: con las llegadas de Saviola y Kanouté al conjunto nervionense, salió cedido nuevamente al Albacete.

En 2006, quedó libre y el Murcia se hizo con sus servicios. Sus buenos números ayudaron al conjunto murciano a subir a la división de oro, pero él no se movió de ahí: fichó por el Granada 74. Sin embargo, esta etapa solo duró un año con el descenso de la entidad a 2ª B.

Hasta invierno de 2008, Aranda se encontraba sin equipo cuando un equipo se hizo con sus servicios (por tercera vez) el CD Numancia. Pese al descenso a Segunda División, Aranda cuajó un gran año, tanto que el Osasuna llegó a pagar por él un millón de euros.

A partir de ahí, el delantero andaluz fue perdiendo peso hasta que en 2011 firmó con el Levante, recalando en el Zaragoza ese mismo invierno. Su etapa en el conjunto maño fue menos efímera a los que nos venía acostumbrando. Dos años duró hasta que recaló en el Granada.

De ahí, decidió bajar una categoría y firmar por la UD Las Palmas. Pese a ello, al año siguiente rescinde su contrato al no entrar en los planes de Paco Herrera y tras varios meses sin equipo firmó por otro equipo. ¿Adivinan cuál es? Sí, el CD Numancia de Soria.

Carlos Reina Aranda no puede presumir de tener una trayectoria estable, pero sí con el haber pasado por hasta ocho equipos en Primera División (Villarreal, Albacete, Sevilla, Numancia, Osasuna, Levante, Zaragoza y Granada).

A sus 34 años, tuvo que abandonar Soria y justificó su marcha con las siguientes declaraciones: “Tengo un problema familiar y mi cabeza está puesta en mi familia, en mi hijo, y en el Numancia lo que estoy haciendo es restar en vez de sumar”. Aranda reconoció que, tras la rescisión de su contrato, el Numancia “será siempre” su equipo “y después el Madrid”.

Desconozco las causas de los altibajos que ha sufrido a lo largo de su carrera, pero aquí un servidor opina que si los equipos le hubieran dado un voto de confianza y el jugador hubiese estado más centrado, estaríamos hablando de un delantero que pudo haber dado mucho de qué hablar.

2 Comments

  1. Capi

    22/02/2015 a las 3:50

    Aranda, el nómada del fútbol español. FENOMENAL

  2. Oscar

    22/02/2015 a las 16:06

    Con cuatro etapas vividas en el Numancia normal que se haya convertido en su equipo “del alma”.

    Siempre me pareció buen delantero pero muy irregular y sobretodo con muchos problemas fuera de los terrenos de juego, que a mi parecer este fue su peor enemigo a lo largo de su trayectoria. Me viene a la cabeza cuando en Granada pasó día y medio en el calabozo por posible delito de evasión fiscal o cuando lo relacionaban con el caso Levante de amaños de partidos.

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *