“Buscamos algo más que no solo sea un ascenso a 2ª B”

En el fútbol, cada vez son más los jugadores que, una vez cuelgan las botas, deciden seguir ligados a la disciplina futbolera aunque de otro modo. Así ocurre con Ramón María Calderé (Villarrodona, 1959) que, tras vestir la camiseta del FC Barcelona en los años 80 y estar convocado con la selección absoluta, se sumergió en el mundo de los banquillos. Actualmente, entrena al Club Deportivo Castellón, equipo que milita en el grupo VI de la Tercera División.

-Mucha gente te recuerda en tu etapa de jugador con el FC Barcelona y seguro que habrás disfrutado mucho pero, ¿te quedas con algún momento especial?

Especialmente con mi debut, cuando con 24 años y gracias al entrenador inglés Terry Venables disputé mi primer partido de liga contra el Real Madrid. Ganamos 0-3, marqué un gol y fue en la temporada 84-85 cuando ganamos una liga.

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(Fuente: Marca)

-Cuando estabas con la selección española en el mundial de México 86, diste positivo en el control anti-doping pero al final resultó ser una malinterpretación de un jarabe para la tos. ¿Cómo experimentaste esos días?

Al principio me sentí afortunado gracias a Miguel Muñoz, que en paz descanse, al convocarme para este Mundial de México. Como ya sabemos, llegar a la selección absoluta es lo máximo a lo que puede aspirar un jugador de fútbol. Allí en México el clima era distinto e ingerí algún alimento en mal estado. Sufrí una gastroenteritis y tuve que estar un par de días en el hospital. Además, también sufrí una pulmonía y me dieron un jarabe para remediarla. Por culpa de esto, di positivo en los resultados pero afortunadamente comprobaron que solo se trataba de un simple jarabe y no me impusieron ninguna sanción.

-¿Hacia qué entrenador de fútbol muestras más admiración? 

Me siento un privilegiado de haber conocido a tan buenos entrenadores. He aprendido mucho en infantiles de Oriol Tor, que fue el cazatalentos de aquella época en la que jugaba. Laureano Ruiz cuando era juvenil fue un maestro para mí. También están Romero, Toni Torres, Juanito Segarra o el ya comentado Terry Venables cuando me hizo debutar. A Luís Aragonés lo tuve poco tiempo en el Barça pero aprendí muchísimo. Me hubiese gustado estar más tiempo con Johan Cruyff con el que estuve solo tres meses y tenía un fútbol totalmente diferente al de la época. Hay tantos que no puedes decantarte por ninguno, porque aglutinas todo lo aprendido y lo pones en práctica.

-¿Con qué jugador te identificas?

En el Castellón me identificaría con Gaby. Sus características son muy similares a las que fueron en mi día. Jugadores que complementan el trabajo, la calidad, el disparo y el saber llegar al área. En la selección me decantaría por Santi Cazorla, aunque él es más dinámico y rápido de lo que yo era. Es ambidiestro y un jugador de banda que tiende a venir hacia el centro.

-¿Crees que el haber sido jugador profesional te ayuda a desempeñar la función de entrenador?

Por supuesto. Siempre digo que los entrenadores que no hayan sido jugadores pueden ser muy buenos entrenadores, pero los que hayamos jugado es un privilegio. Conocemos el tema vestuario, aunque otra cosa ya son los conceptos del fútbol donde cada uno ya los tiene asumidos a su manera. Lo mismo ocurre con los médicos: hay unos que operan por la derecha y otros que empiezan por la izquierda, pero ambos pueden rendir perfectamente.

-Tras entrenar a una decena de equipos, ahora te encuentras en el CD Castellón. ¿Qué hizo decantarte por este club?

La oferta que me hizo el club. Yo siempre estoy dispuesto a trabajar donde requieran mis servicios. Es cierto que no he perdurado más de tres años en un club porque voy construyendo unas etapas que yo mismo me he marcado. Debido a mi situación personal, el Castellón es un sitio ideal para mí porque creo que los jugadores, el club, la afición y yo queremos lo mismo: ir ascendiendo de categorías. Con toda la humildad, buscamos algo más que no solo sea un ascenso a 2ª B, sino subir también a Segunda División.

caldere castellon(Fuente: El Periódico Mediterráneo)

-¿Marcaría el ascenso del Castellón tu continuidad en el conjunto albinegro?

Sí. Tengo una cláusula de que si subimos a 2ª B, quedo renovado automáticamente. Me voy a acoger a esa cláusula y ojalá subamos, porque sería una fantástica noticia para todos.

-A lo largo de tu carrera profesional, ¿has tenido algún sueño frustrado, una espinita clavada?

Tengo dos. Como futbolista, no pude jugar la final de la Copa de Europa en Sevilla porque estaba sancionado. Perdimos la final en los penaltis ante el Steaua de Bucarest. Y como entrenador, es que aún no he llegado a entrenar en Segunda y espero conseguirlo con el Castellón.

-En muchas ocasiones has insistido en que un entrenador también debe ejercer como psicólogo. ¿Por qué tanto hincapié en esta faceta?

Porque son 22 formas de pensar –hace alusión a los 22 jugadores que hay en la plantilla-. A todos no les puedes hablar de la misma manera y de ahí que haya que ejercer como psicólogo. Además, estas últimas semanas estamos trabajando con Javier Enrique, un psicólogo que ya ejerció como tal en la selección con Luis Aragonés.

-“La violencia no es el camino, pero si te doy una hostia te pongo a andar”. Hablamos de una cita que supuestamente dijiste en su día y ha tenido mucha repercusión por las redes sociales. ¿Es cierto eso?

(Se ríe) Más o menos. Yo no soy violento, pero la agresividad en el fútbol sí está permitida. Cuando les digo a mis jugadores que sean agresivos me refiero a que se hagan respetar. Yo me hice respetar en mi época de jugador y quiero que mis jugadores hagan lo mismo. Violencia no, respeto sí.

(Fuente imagen de portada: CD Castellón)

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