Sobre Anfield, el cielo

Todo está listo. The Spion Kop provoca el zumbido y temblor de aquel glorioso estadio. El partido comienza. “King Kenny”, Rush, Gerrard, Carragher, y como no, la leyenda de Shankly, saltan al terreno de juego. Las palmas ensordecen al equipo contrario. De pronto, todas las miradas se dirigen hacia aquella alborotadora grada. Al unísono, casi como si de un coro se tratara, se entiende sin claridad el estribillo de aquella famosa canción de los Beatles (“She loves you, yeah, yeah, yeah…). Los pelos de aquellos jugadores se erizan. Entonces, el club más histórico y grande de Inglaterra nace junto a su lema y su gente. Aquellos jóvenes cantan You’ll never walk alone. Muy a mi pesar, actualmente, el Liverpool is walking alone.

Los propietarios del club con más copas de Europa en Inglaterra se empeñan en acabar con él. La nostalgia invade los corazones de aquellos pocos que vieron crecer a su equipo desde el día en que nacieron. No debe de ser plato de buen gusto ver como una grada como The Spion Kop  se esfuma con su vieja guardia.

La pasada semana tuve la oportunidad de hablar con algunos de sus seguidores más fieles. Ellos me confirmaban lo obvio: “La atmósfera en Anfield se encuentra en tiempos bajos” aseguraba, “ellos solo cantan sobre Stevie G. y You’ll never walk alone”. La política que los propietarios americanos llevan a cabo están destrozando no sólo un equipo, están destrozando una ilusión, un estilo de vida. Anfield sigue siendo un templo pese a que algunos prefieren que se convierta en uno turístico. Los bajos precios de las entradas, la política habitual de fichajes, el respeto a la vieja escuela. Nada de esto existe ya.

"@ianhodgson"

“@ianhodgson”

Las protestas tanto dentro como fuera del legendario fortín comienzan a ser evidentes. Los reds se merecen algo más que un capitán en los Ángeles Galaxy. En una de las muchas pancartas que se abren en cada partido se podía leer: “No responderé a nadie que no sea el mismo rey”, en referencia al ex jugador Kenny Dalglish, al cual bautizaron como “King Kenny” (Rey Kenny). Hay veces que un sentimiento significa algo más que llorar y reír. The Spion Kop lleva más de un siglo dejándose la voz por sus jugadores. La justicia acabó para sus seguidores desde los 96 y la dinámica general no mejora. Acabemos con esto. Respetemos este sentimiento. Hubo un día en el que Anfield Road fue algo más que un templo. Sin embargo, aún queda mucho por soñar y cantar en los gloriosos cimientos del fortín más histórico de todos los tiempos. El espíritu de la leyenda del rey está de vuelta y, con él, toda una afición.

YNWA. JFT96.

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