¿Y ahora qué?

En una cosa coincidiremos mis lectores y yo. El periplo del Real Madrid este año, un equipo que fue campeón de la Champions League y de la Copa del Rey la temporada pasada, ha sido un cúmulo de infortunios, lesiones y jugadores que han llegado literalmente exhaustos a este final de temporada. Quizá ahora sea el momento de hacer balance y pensar en qué ha podido ir mal, o qué ha sucedido para que el conjunto del -todavía- técnico italiano Carlo Ancelotti haya acabado la temporada como la ha acabado.

Muchos ‘iluminados’, como diría el portugués José Mourinho, hablan de que la causa de este desastre colectivo ha sido las escasas rotaciones. Otros interpretan que el sistema utilizado por Ancelotti no ha sido el correcto, que el famoso 4-3-3 no es adecuado para un equipo que venía precediendo una serie de temporadas basadas en balones al espacio y jugadores rápidos.

Lo cierto es que la temporada se le ha hecho eterna al Madrid. Y la política de fichajes y ventas de Florentino Pérez ha sido cuanto menos horrible. Señores, ¿cuándo nos vamos a dar cuenta de que este hombre no quiere un equipo, sino una empresa? ¿Cuándo vamos a entender que este señor se preocupa más de la venta de camisetas que de formar una entidad deportiva que rinda a máximo nivel? ¿Quién va a ser el que le diga a este señor: ‘Floren, no tienes ni idea de fútbol’? Si fuese por mí, yo mismo se lo diría.

El Real Madrid consiguió la temporada 2013/2014 algo con lo que muchos aficionados soñaban desde hacía años: un equipo sólido, un conjunto de jugadores que habían jugado juntos durante 5 temporadas y que se conocían a la perfección, un equipo con un estilo definido. En definitiva, un equipo. Y de golpe y porrazo, el aficionado se encuentra con que los dos pilares fundamentales del equipo la temporada pasada, Ángel ‘El Fideo’ Di María y Xabi Alonso, se marchan al mejor postor.

Es cierto que detrás de la venta del argentino hay motivos salariales, y una búsqueda de reconocimiento mayor. Pero señores míos: ¿No lo merecía? Ángel Di María fue, en mi opinión, el jugador más indiscutible de toda la plantilla del Real Madrid. Sí, más que Pepe, más que Bale, e incluso más que Cristiano. Porque parece que nadie se acuerda de los derroches físicos de este jugador, de lo escurridizo y veloz que era sobre el terreno de juego, de las asistencias, goles y detalles de calidad que dejó. Y lo vendieron. Y salió por la puerta de atrás, como muchos otros jugadores que no han gozado de prestigio en el Madrid. 

CRISTIANO

                     Cristiano, abatido en el césped del Vicente Calderón. Vía vozpopuli

Es momento de hacer auto-crítica, de dejar de pensar en otros técnicos y de hacer las cosas bien de una vez por todas. Y esto, queridos lectores, corre a cargo del presidente. Así que estamos ‘apañaos’.

Por Marcel Guinot Vellón

 

Periodista en desarrollo. 'El fútbol es un deporte de caballeros jugado por villanos'. Y cómo nos gusta!

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