Separados al crecer

Thiago y Rafinha comparten sangre, apellido y demarcación en el césped, pero sus carreras deportivas son diametralmente opuestas. A pesar de que ambos dieron sus primeras patadas a un balón con la camiseta del FC Barcelona, en la actualidad solo Rafinha continúa luciendo los colores azulgranas. Thiago decidió poner fin a su etapa como jugador del Barça en 2013, tras recibir la llamada de su antiguo técnico, Pep Guardiola. El de Santpedor no tardó en convencer al hispano-brasileño. Le prometió minutos y peso en el Bayern de Múnich, por aquel entonces, campeón de Europa, algo que no había logrado tener en el Barcelona, a la sombra de futbolistas como Xavi, Iniesta o Cesc Fàbregas.

Por otra parte, ese mismo año, también salió de Can Barça Rafinha, pero este lo hizo para volver. Después de un gran año en el Celta de Vigo a las órdenes de Luis Enrique, aterrizó con el técnico asturiano de nuevo en Barcelona para ganarse un puesto en el primer equipo y ser determinante. Tan solo las polémicas rotaciones que Luis Enrique efectuó durante la pasada campaña le permitieron tener protagonismo. Leyendas como Xavi e Iniesta y futbolistas contrastados como Rakitic le impedían dar el salto a una titularidad que estaba más bien cara.

A nivel de selecciones, ambos eran habituales en las convocatorias de las categorías inferiores de la Selección Española. Thiago, a pesar de la voluntad de su padre, (que quería que jugara para Brasil), eligió La Roja y debutó contra la selección italiana en Bari, su ciudad natal. Rafinha, queriendo emular a Mazinho, se decidió por la pentacampeona del mundo, Brasil.

Otros detalles que prueban la disparidad entre ambos hermanos es que no comparten marca deportiva ni agente. Mientras Thiago es imagen de Nike y su representante es Pere Guardiola, Rafinha tiene contrato con Adidas y defiende sus intereses Ginés Carvajal.

Esta temporada, el panorama se presenta favorable para ambos hermanos. Thiago, ya recuperado de la lesión de rodilla que le apartó de los terrenos de juego durante más de un año, afronta esta nueva campaña con ganas de convertirse en un habitual de los onces del equipo bávaro y conseguir la continuidad que no ha disfrutado desde que pisó tierras alemanas. Por su parte, Rafinha se postula como el futbolista ‘número 12’ del FC Barcelona. Su polivalencia –que le permite jugar tanto de centrocampista como de atacante- es la mejor de sus bazas y le abre la puerta al once titular tras las bajas de Xavi y Pedro. Un futuro prometedor para dos hermanos que decidieron poner un rumbo distinto en sus carreras.

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