Parón… y cuenta nueva

Tras los dos primeros embites ligueros a modo de prólogo, toca un alto en el camino para reflexionar sobre el funcionamiento (o no funcionamiento) del Granada CF hasta la fecha. Dos partidos, saldados con 3 puntos de 6 posibles. Un juego, que salvando la primera mitad ante el Getafe, deja mucho que desear, y un equipo por engranar sus piezas, por dejar claro a qué va a jugar y con qué once.

Finalizaba el partido inaugural ante el Eibar, y el granadinismo quedaba boquiabierto y absolutamente decepcionado con el resultado; 3 goles encajados ante los armeros en casa, reflejo de un juego impreciso hasta niveles insospechados, ineficaz, y de un arbitraje lastimoso que perjudicó gravemente a la escuadra nazarí. Una primera mitad bochornosa, de echarse las manos a la cabeza y pasar vergüenza, en la que puso más ímpetu en los goles del Eibar, el propio Granada que el conjunto vasco, que recibió un presente local a modo de tres puntos. Los 45′ restantes parecieron tomar otros derroteros. Salió el Granada en tromba al asedio de los eibarreses, culminando el ataque con una buena jugada entre Success y Rochina que acabó con el gol del valenciano, y metía a los rojiblancos en el partido. Poco tardo el (des)colegiado Fernández González en apear al granada del choque con una inexplicable roja directa a Salva Ruiz. Lo que restó de encuentro, más de lo visto en el primer round, un Granada exageradamente ineficaz, y un Eibar que aguardaba un nuevo regalo para matar el encuentro y colocarse líder.

Del desastroso inicio liguero, pocas conclusiones se sacaron. Un equipo anárquico, con todas las piezas por engranar, y una defensa paupérrima, que fue secundada por un medio de rebajas y una delantera de vacaciones. Solo el talento de Success y la calidad de Rochina se salvaron de la quema granadinista. Eso sí, detalle a tener en cuenta; el considerable aumento en el número de pases del equipo respecto a las anteriores campañas. Otro juego, mismo resultado.

Revuelta-que no revolución- en el segundo once de la temporada, el que se mediría al Getafe. Foulquier y Mainz en la zaga, y Piti y Robert en la mediapunta, señalados como culpables del calamitoso prólogo. Al banco. Oportunidad para una defensa 2.0 con Lombán, Biraghi y Lopes de nuevas y manteniendo al incombustible Babín. En el medio, se le daba la batuta a Krhin(quién a la larga se antojo vital), y se adelantaba a Javi Márquez hasta los dominios de Piti(pésimo una vez más). Imperaba la lógica y Succes comenzaba de titular. La punta, sin cambios, más El Arabi.

Otros aires soplaron en el Coliseum. Arrancó el Granada sin complejos, ofensivo y firme, conociendo cada jugador su rol a la perfección. En una de las multiples indomables cabalgadas por la cal de Isaac, llegó la jugada que propició el más que riguroso penalty a El Arabi. Se hacía justicia tras el no pitado penal ante el Eibar. El marroquí, hizo lo mejor y poco que sabe o demuestra saber hacer , marcar desde los 11 metros sin arrugarse. Al poco, otra más del genial Success, se colaba cruelmente entre las manos de un desacertado Guaita. Pudo sentenciar El Arabi antes del descanso, pero anduvo lento, muy lento. Todo lo conseguido y demostrado en el primer tiempo, se derrumbó cual castillo de naipes en el segundo. Donde el Granada no fue capaz de crear ocasión alguna, ni mantuvo el orden en el medio ni en la zaga. La poca inspiración de cara al gol del Getafe evitó un empate al que el mal juego de los visitantes daba la bienvenida. Finalmente, victoria injusta (pero el fútbol no es justo), de un equipo bipolar, que agrió los 45 primeros dulces minutos.

Los tres puntos logrados, se antojan vitales para afrontar con moral y tranquilidad el desierto que supone el parón liguero, tras el que vienen dos Miuras; Villareal y Madrid. Muy bien se tendrá que dar la faena, la primera en plaza local, y la segunda en ajena, para pescar algún punto y conseguir lo más difícil, afianzar al equipo como tal, como un equipo, como un bloque.

Dicho bloque, que puede verse alterado por movimientos mercantiles de última hora. Córdoba ya ha puesto rumbo a la bundesliga, los rumores sitúan una vez más a El Arabi lejos de La Alhambra, y el imberbe central brasileño Doria. Se sigue soñando en las oficinas de Recogidas 35 con la posible llegada de un desubicado Michu, y la utópica compra de Coke Andújar, un tío que los tiene bien puestos, que buena falta le hace al equipo.

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