El puma silencioso

 A lo largo de las últimas semanas hay un nombre que no para de repetirse dentro de la opinión pública valencianista, y ese no es otro que el de Sofiane Feghouli. Su renovación no acaba de confirmarse y cuando llegue el mes de enero, podrá firmar libre con cualquier club que se interese por sus servicios.

Sofiane Feghouli (26-12-1989; Levallois-Perret, Francia) es un jugador que, como muchos otros que han jugado en el Valencia, tiene admiradores pero también detractores. Desde ciertos sectores se le achaca cierta irregularidad, pero bien es cierto que sus estadísticas no engañan y que tiene unos números como para no desmerecer su trabajo sobre el verde. No en vano, ha sido fijo para casi todos los entrenadores con los que le ha tocado trabajar. Su esfuerzo es tan silencioso como eficaz, y en este difícil principio de temporada del equipo, es de los pocos que está dando la cara. Su gran gol contra el Olympique de Lyon el pasado martes, no hace sino constatar su gran estado de forma.

Las estadísticas no engañan, y tener en plantilla a un jugador que aporta unos números nada despreciables, siempre es un recurso más que válido. Sin contar la primera temporada que llegó del Grenoble (10-11), en la que apenas tuvo minutos y tuvo que salir cedido en el mercado invernal, sus números han sido siempre regulares.

numfego*están sumados los goles y asistencias de todas las competiciones disputadas por año: Champions League y/o Europa League, Liga y Copa del Rey

En el gráfico podemos ver que en las 4 campañas que lleva en el club valencianista jugando de forma regular, el argelino da alrededor de 9 asistencias a sus compañeros por año y marca mínimo una media de 6 goles por temporada; y eso en un equipo como el Valencia actual, donde la anotación desde segunda línea es fundamental, la aportación de Feghouli se antoja fundamental para conseguir los objetivos fijados.  Su forma de jugar puede resultar algo tosca, pero sin hacer mucho ruido acaba contribuyendo a los resultados del equipo; y todo eso sin contar las ayudas que realiza en defensa, tanto Barragán como el joven Joao Cancelo se sienten más aliviados cuando el argelino baja a echar una mano cuando el contrario ataca por banda.

Sus inicios no fueron fáciles

Fernando Gómez Colomer lo fichó libre del Grenoble francés en 2010, y ese mismo verano se incorporó a la pretemporada con el equipo que por aquel entonces dirigía Unai Emery. Pero no contaba con los minutos de experiencia que demandaba el entrenador para poder participar en las 3 competiciones. De esta manera se fue cedido al Almería en enero en busca de minutos. No empezó mál, de hecho aportaría su granito de arena con dos goles, pero sus faltas de indisciplina hicieron que jugara más bien poco (9 partidos). El periplo andaluz de Feghouli no fue del todo como esperarían en Valencia.

Pese a las dudas que mostró en el sur de España, en la temporada 11-12 y ya sin un competidor menos para su puesto –Joaquín había hecho las maletas hacia Málaga- el argelino iría comiéndole poco a poco el terreno a un Pablo Hernández, que a lo largo de la temporada, bajaría sus prestaciones. Es más, a partir de la jornada 11, y tras un doblete contra el Getafese hizo con la titularidad y ya no la soltó hasta final de temporada.

En la campaña siguiente y con la llegada de Pellegrino, Sosó volvería a ser fijo en banda; doctorándose en Liga de Campeones contra todo un Bayern de Munich marcando un gol y cuajando una soberana actuación jugando de carrilero derecho tras la expulsión de Barragán. Esto fue solo la puntilla para su renovación hasta 2016, puesto que ya había empezado la campaña marcando y asistiendo; también cabe destacar que recibió el Balón de Oro de Argelia 2012 como mejor jugador de su país. En la segunda vuelta de la 12-13 es cuando se le volvería a mirar con lupa, puesto que tras volver de participar de la Copa de África con su país, su rendimiento bajó. Por esta razón, Ernesto Valverde optaría más por Jonas Gonçalves para jugar en su posición.

Con la llegada de Djukic al año siguiente, hay que hacer un paréntesis puesto que todo el equipo no estuvo a la altura y los resultados fueron desastrosos.  Ya con Pizzi en el baquillo, el argelino se echaría el equipo a la espalda junto con Keita –fichado en el mercado invernal- y Parejo, para empezar a escalar posiciones y salvar finalmente la temporada. Lo de la Europa League es otra historia, solo la mala suerte y M’bia pudieron con el equipo che.

Finalmente, la temporada pasada con Nuno a los mandos de la nave valencianista, el argelino realizó su mejor campaña siendo un fijo para el técnico portugués y arrebatándole la titularidad a un Rodrigo que había costado 30 millones de euros.

De hecho, el mismo Espirito Santo, en sus diferentes ruedas de prensa ofrecidas ante los medios, no deja de recalcar que le gustaría que Feghouli siguiera en el equipo por muchos años más; y por parte del argelino también existe predisposición para llegar a un acuerdo –reconocido por él mismo que “desde febrero de 2014 quiere mejorar su contrato con el Valencia”-. De momento la presidenta del Valencia, Lay Hoon, ha pedido paciencia puesto que están en negociaciones. El tiempo apremia para que el Valencia siga disfrutando muchos años más de los recursos de Sosó.

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