Duro castigo

El Villarreal albergaba en El Madrigal el conocido ‘partido de la jornada’. En juego el liderato de uno de los dos equipos. El Celta de Vigo, aun si conocer la derrota en Liga, llegaba a Vila-real dispuesto a llevarse los tres puntos y superar así a uno de sus máximos rivales de esta temporada. Un punto por delante se encontraba el Villarreal, que con 16 puntos era líder en solitario de la categoría.

El duelo del domingo se trasladaba hasta los banquillos, donde Marcelino y Berizzo se veían las caras después de ser nombrados entrenadores revelación de la nueva campaña. Acabó ganando la puja el míster del club gallego. Marcelino, pese a tener todo su arsenal disponible para el partido, menos Bruno, decidió sentar en el banco a jugadores como Castillejo, Denis, Bakambu o Jonathan. Esta decisión quizá vino propiciada por el partido que el Villarreal tendrá jueves frente al Dinamo de Minsk, pero lejos de ello fue desacertada, pues algunos jugadores que salieron de inicio no funcionaron como deberían haberlo hecho en un duelo de esta importancia. En cambio, Berizzo leyó a la perfección el duelo y sabía que tenía que jugar con todo, y así lo hizo.

El partido fue del Villarreal durante los primeros treinta minutos tanto en el dominio del juego como en las ocasiones de gol. El Villarreal perdonó, y lo pagó. A partir del minuto treinta el partido se doblegó a favor del conjunto gallego, que con poco obtuvo mucho, un gol de Orellana antes del descanso que marcó diferencias. A la vuelta del intermedio, Bailly se autoexpulsó con una mano intencionada cerca del área. A partir de ahí, el Villarreal se vio expuesto y echó el equipo atrás, asdemás, el Celta se vino arriba y empezó a aprovechar esa superioridad numérica. Una contra aislada del Villarreal provocó el empate de la mano de Denis Suárez. A partir de aquí, el Villarreal procuró aguantar el resultado, pero un fallo de concentración en el último minuto del partido modificó el marcador a favor del Celta con un gol de Nolito y con ello los tres puntos y el liderato.

El Villarreal perdió una oportunidad exclusiva y única de mantenerse en las plazas altas de la tabla y sacar puntos a rivales directos como Atlético de Madrid o Celta. Quedaron señalados algunos hombre como Marcelino por sus planteamientos, Bailly por su autoexpulsión y jugadores como Samu y Trigueros que no demostraron el nivel esperado. Por contra, futbolistas como Mario, Víctor Ruíz o Pina volvieron a ser ovacionados por su trabajo defensivo, entrega, esfuerzo y lucha por los colores que visten, los colores del Villarreal.

Foto portada: mundodeportivo.com

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