No son aficiones normales

Es sabido que la práctica del futbol en Inglaterra es diferente al resto del mundo. Porque ellos lo inventaron y es ahí donde más pasión levanta este deporte. Puede que no sea la mejor liga del mundo, tampoco la que tenga a los mejores jugadores (aunque tampoco se queden cortos en este aspecto) pero sí que es la mas competitiva. Sin duda, uno de los aspectos que más ensalzan al fútbol en toda Gran Bretaña, pero sobre todo en Inglaterra es el ambiente de los campos. Esos partidos que se juegan en gélidos dias de invierno en el Britanna Stadium de Stoke-on-Trent, con una lluvia fina pero incesante y unos encuentros cuya tónica son pelotazos para que los delanteros se busquen la vida e inventen alguna cosa que les de la vicoria.

Y en estos días, las aficiones cobran importancia. Cualquier asistente habitual a cualquier campo de la Primera División Española sabe que los cánticos que se oyen en sus campos se centra básicamente en alentar al equipo local o insultar deliberadamente y con los insultos más acarnizados posibles a los jugadores rivales. Contrariamente, en la Premier League el tema de los cánticos cobra una perspectiva totalmente diferente.

Recién llegados del pub, los ‘hooligans’ ingleses replican el menosprecio y la animación que encontramos en nuestro país añadiéndole un punto de ese conocido humor  británico que siempre sacan una sonrisa a cualquiera que los escucha. En todos estos cánticos hay un denominador común: mezclar situaciones del fútbol actual con canciones clásicas. Un ejemplo bastante actual es el “Money can’t buy you Stones”  entonado en Goodison con la melodía de la canción clásica de los Beatles “Can’t buy me love”“Money can’t buy you love” en el que el público Toffee satiriza sobre el intento fallido del Chelsea por hacerse con los servicios del central del Everton John Stones.

Everton
Foto vía Everton

Otro punto en común de estos cánticos es su duración. Cuatro versos como mucho, pero muy pegadizos. Tanto que cuando uno los escucha por primera vez, las opciones de que esos cuatro versos ronden por la cabeza del afectado durante un buen rato son más que altas.

Porque pese a la dureza de ciertos partidos ingleses, siempre quedarán esos cánticos ingeniosos y desternillantes que se oyen y provocan reacciones divertidas en el espectador que harán al fútbol inglés único e irrepetible. Puede que no tengan mucho nivel futbolístico, que llueva, que haga frío, que sean secos en el cara a cara. Pero en el tema de las canciones que se entonan en los campos de la Premier, nos sacan años luz. Y a que se debe esto? Es difícil de explicar, pero la manera más efectiva sería parafrasear unas palabras que pronuncian habitualmente. Because we’re British .

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