Victoria con sabor agridulce

Tras el golpe sobre la mesa del Wolfsburgo en la noche de ayer ante el Real Madrid en la Champions League se anunciaba que ningún rival es fácil, y mucho menos en Europa donde las revolciones se multiplican por mil. De esta forma, el Villarreal defendía su posición de favorito contra el Sparta Praha en casa tras eliminar en dieciseisavos al Nápoles y en octavos al Bayer Leverkusen.

En el once groguet, como no podía ser de otro modo, se perfilaban los hombres más en forma disponibles del plantel: Asenjo en la portería; Mario, Billy, Ruíz y Costa (única novedad) en defensa; Denis, Bruno, Trigueros y Castillejo en el medio; y Soldado con Bakambu en la delantera. Un once de gala que pronto encontraría la delicia de este deporte, el gol. Lo conseguíría Bakambu, el sexto en esta Copa de Europa, tras un error en el despeje del portero. El primer tanto llegó con fortuna, pero no así las siguientes ocasiones que tuvo el Villarreal. Primero en el minuto 9 con un taconazo de Mario que se marchaba alto, después con una jugada de Samu en el 12 que sacó con solvencia Bicik y finalmente Soldado que con un cabezazo puso con apuros a los checos.

El control y peso del juego lo mantuvo el Villarreal, tanto en ocasiones como en sensación de superioridad respecto al rival. Sobre el 20 del primer tiempo Krejci anotó para el Sparta en fuera de juego y en la jugada siguiente el conjunto local pudo sentenciar con otra ocasión de Bakambu, esta vez el congoleño se perfilaba solo ante Bicik, pero dudó a la hora de la definición y erró. La más clara de los checos llegó en el minuto 23 de la mano de su carrilero diestro Konaté que hasta el momento fue el más determinante de los suyos. A partir de aquí empezó a crecer futbolísticamente el Sparta, pese a sufrir un desajuste en forma de lesión de su central Holek que fue sustituido por Kovac.

Aprovechando un equipo cada vez más estirado el Villarreal encontró más espacios con sus hombres de ataque, sobre todo a la espalda. En el 32 Bakambu dispuso de una fantástica ocasión para ampliar el marcador tras un potente centro de Soldado que habilitaba al congoleño. Esta misma jugada finalizó en córner y el lanzamiento de este se convirtió en una nueva ocasión de peligro favorable a los de casa pero de nuevo Bicik apareció al rescate. El Villarreal acosaba la portería rival, y lo hacía sin descanso. Solo tres minutos después de la última, Castillejo encontró un balón en el área muerto y con el portero vencido tiró fuera. Muy buena suerte en el gol, pero a raíz de aquí al Villarreal no le salió nada bien de cara a puerta. La sorpresa llegó en el 45+3 cuando Brabec empataba el partido tras un buen remate desde un saque de esquina.

En el segundo tiempo, y con un panorama algo diferente a lo que se vio en el campo, el Villarreal debía salir con todo para revertir el marcador y volverse a adelantar. En el 46 avisó Mario con un testarazo al travesaño. Instantes depués, tras una larga posesión del balón probó desde fuera del área Roberto Soldado, la acabó despejando Bicik. El Villarreal asumió la papeleta, sabía lo que tenía que hacer para marcar, jugar con pausa y encontrar la mejor ocasión. Por su parte, el Sparta apostó por un fútbol de repliegue atrás y con fuerza en la contra con futbolistas rápidos y habilidosos que pudiesen hacer daño a la defensa rival.

Se le quedó un camino gris por delante al Villarreal a pesar del luminoso amarillo de su camiseta y esque los checos cada vez cerraban filan más atrás y perforar la muralla defensiva era cada vez más complicado. Además, el Sparta a la contra era más peligroso que hasta el momento. Por tal de desatascar el partido se apostó por la intrusión del brasileño Baptistao en detrimento del malagueño Castillejo, que cerró un buen encuentro. De esta manera, el Villarreal aspiraba a una cantidad mayor de opciones de cara a gol y velocidad con desborde por la banda. Tras múltiples intentos por conseguir lo que parecía un trabajo complicado se hizo realidad cuando Bakambu consiguió anotar desde la frontal el 2-1.

Con la grada animada y un equipo renovado con el segundo tanto de Bakambu se encontraron más espaciosen ataque. Baptistao fue gran culpable de ello, su entrada aportó vitalidad y frescura a la banda derecha. En el 77 ingresó en el campo el segundo cambio del submarino, fue Marín el que sustituyó a a Costa para evitar una recaída de la lesión que le ha apartado tanto tiempo de los terrenos de juego. Momentos después, y tras un grapado de ocasiones para los amarillos, Marcelino hizo el último cambio metiendo a Adrián y quitando a Bakambu. Con este hombre en el campo el Villarreal se aseguraba pausa en el juego de ataque y posesión del balón. El Villarreal lo intentó hasta el final, y tuvo ocasionespara desmarcarse aun más en el marcador, pero la fortuna no corrió de su lado como en el primer tanto de Bakambu.

El partido acabó con un 2-1 favorable a los de Marcelino y con un mal sabor de boca, pues pese a los múltiples esfuerzos del conjunto amarillo se presenta este como un resultado poco tranquilizador para los de casa. La vuelta se disputará la próxima semana en el estadio checo y él se decidirá el pase a la siguiente ronda que no son menos que unas semifinales de la Europa League.

Foto portada: mundodeportivo.com

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