La cuarta plaza al rojo vivo

El Villarreal viajaba a Madrid a cerrar un encuentro crucial de cara al final de la temporada, pues con con los empates del Celta y Sevilla y la victoria del Athletic se presentaba necesario sumar los tres puntos y ampliar el colchón con algunos persecutores para conseguir la cuarta plaza.

Para este partido, y con las miras puestas en el partido de entre semana frente al Real Madrid, Marcelino rotó en algunas posiciones del once. Volvió Areola a la portería, en esta ocasión descansó Asenjo, y se incorporó Marín a la línea defensiva de cuatro de la que cayeron Costa por lesión y Rukavina por sanción. En la medular el Villarreal no podía contar en este encuentro con su capitán, Bruno Soriano, pues cumplía sanción por acumulación de tarjetas, en su lugar reapareció en el once Jonathan. La banda izquierda también sufrió una modificación al descansar Castillejo, entró en el once tipo Pedraza que desde el partido frente al Levante en la primera vuelta no había jugado con el primer equipo. Finalmente, con motivo de las rotaciones formaron la delantera Adrián y Baptistao.

En los primeros instantes de juego, y como acostumbran, dominó el equipo local. Su juego de ataque se centró en la banda izquierda donde se perfilaba el futbolista más desequilibrante del equipo, Bebé. Sus centros y jugadas individuales pusieron en serios problemas a Mario, su defensor, y la portería de Areola. En el minuto 6 Javi Guerra anotaba el primero para los suyos precisamente de una jugada precedida por la banda izquierda. Con motivo del gol, el Villarreal dio un paso adelante y trató de encontrar portería e igualar las cosas antes del descanso. En el minuto 20, tras un pase excepcional de Jonathan, el delantero Adrián igualó el marcador.

En el segundo tiempo más posesión para el Rayo, pero con el peso de las ocasiones peligrosas para el Villarreal. Marcelino pobló al equipo de futbolistas poco habituales y algunos de ellos canteranos. Las jugadas de mayor peligro del conjunto madrileño no llegaban a acabar de cuajarse y conforme avanzaba la segunda parte los de vallecas se fueron refugiando cada vez más en área propia por tal de mantener el punto favorable para escapar de los puestos peligrosos. Cuando parecía que nada más iba a pasar Miku, con un testarazo, anotaba el 2-1 favorable para el Rayo Vallecano y acababa así con las posibilidades del Villarreal de revertir el marcador.

Este resultado recorta distancias de cara a la pelea por la cuarta plaza, pues el Athletic Club se aproxima a seis puntos, a siete el Celta de Vigo y a once el Sevilla a falta de cinco partidos para el final de la temporada. La próxima jornada el Villarreal no tendrá las cosas nada fáciles, pues se enfrenta al Real Madrid que sigue en la pugna por la Liga y ha hecho del Bernabéu un fortín.

Foto portada: mundodeportivo.com

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