Un punto que acerca a la Champions

Llegada la jornada 35 a El Madrigal los locales necesitaban sacar del choque ante la Real Sociedad el mejor de los resultados, la victoria. Con los tres puntos en el bolsillo se aproximarían un poco más a ese objetivo de la Champions League que desde hace tantas jornadas se está persiguiendo y en algunos tramos de la campaña ha peligrado. Para afrontar este partido, el técnico del Villarreal presentó una de las mejores alineaciones posible con Asenjo a la portería, una defensa compuesta por Mario, Bailly, Ruíz y Rukavina, el centro de creación formado por Castillejo, Suárez, Bruno y Pina y una delantera ocupada por Bakambu y Soldado.

Desde el principio la Real Sociedad presentó una idea de fútbol clara en la que la posesión del balón era protagonista. Dominaron los primeros compases del partido imposibilitando al Villarreal crear ocasiones de peligro e incluso elaborar fútbol. La presión de los txuri urdin era alta y cuando mantenían la pelota obligaban a correr mucho al rival. Con todo, la firme defensa del Villarreal no facilitaba las cosas a sus contrarios y hasta el minuto 15 no dispusieron de la primera ocasión de gol, que llegó tras un saque de córner. Tras 20 minutos de dominio, el Villarreal dio un pase adelante y empezó a obtener las primeras oportunidades de gol. En el 23, Bakambu y y Soldado se fabricaron una bonita jugada en la que el segundo se acabó topando con el cancerbero argentino, Rulli, que hizo una fantástica parada. Solo dos minutos después Bruno Soriano probaría suerte desde la frontal del área con una falta que no encontraría puerta por muy poco, pues su lanzamiento golpeó en el travesaño. A partir de aquí el primer tiempo no regaló ninguna ocasión más de peligro favorable a ningún equipo, pero las tornas del partido visto en los primero minutos fue totalmente diferente al disputado en la parte final.

Adentrados en el segundo período, los vascos salieron al campo con una idea fija en la cabeza: cansar al rival con la posesión del balón, como ya lo hicieron en el primer tiempo. Para evitar esto, Marcelino hizo el primer cambio del partido en el 57 incorporando a Jonathan en detrimento de Pina para aportar sentido al fútbol creativo y mantener más el control del esférico. En el 62 la Real encontraría la mejor ocasión del partido tras desajuste defensivo del Villarreal. Carlos Vela se quedó solo ante Asenjo, este salió y Vela la picó. Por suerte para los amarillos Asenjo sacó un dedo salvador que permitió mantener el empate en el marcador. Esta jugada creó estragos en uno de los defensores del Villarreal, Bailly abandonó el terreno de juego tocado y en su lugar ingresó Marín. Esta sustitución obligó a reajustar la zaga: Mario pasó al centro, Rukavina a la derecha y Marín ocupó la izquierda. El tercer cambio, más pronto de lo habitual, se produjo en el minuto 68, entró Adrián en lugar de Roberto Soldado.

Los últimos compases del partido no fueron fáciles para el conjunto local. El peso arrastrado de jugar jueves domingo y así consecutivamente junto con el esfuerzo físico por estar sometido a correr tras el balón, que controló la Real, se notó. Además, los txuri urdin seguían presionando arriba, a tres cuartos de campo, con la ilusión de sumar un gol. Las contras del Villarreal no eran demasiado contundentes, pues los jugadores llegaban forzados a los metros de finalización.

Finalmente el encuentro acabó en tablas y se mantiene la ventaja respecto a los persecutores. El Athletic Club sigue en la quinta plaza a seis puntos, mientras el Celta ya se marcha a siete. En la próxima jornada el Villarreal se enfrenta al Valencia en Mestalla mientras que los rivales directos del ‘submarino’ se enfrentan entre ellos. De no sumar el Celta en la jornada 36 abandonaría las opciones de luchar por la Champions, del mismo modo de ganar el Villarreal en tierra hostil se aseguraría la cuarta plaza.

Foto portada: mundodeportivo.com

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