Un gol en el descuento ilusiona como nunca al Villarreal

Para una noche histórica, actos históricos. La ciudad de Vila-real se volcó con el equipo desde las primeras horas de la tarde. Con motivo de la aproximación del tiempo de juego, los aficionados se fueron reuniendo en el punto de encuentro que había asignado el Villarreal CF para acompañar con cánticos al bus del equipo. Las calles olían a fútbol, hubo ambiente fuera y dentro del campo. Las aficiones de ambos equipos entregadas para el acontecimiento que se venía. Con todos los ingredientes necesarios para vivir unas semifinales de Europa League El Madrigal se llenó hasta la bandera para disfrutar de un evento poco frecuente.

Los de Marcelino salieron con todo, como únicas novedades la recuperación de Costa y la presencia de Asenjo en lugar de Areola en el once tipo. Por parte del Liverpool, lo esperado, solo sorprendió el banquillazo de Sturridge cediéndole el puesto en la delantera a Firmino, que actuaría como falso nueve.

No se habían situado los equipos en el terreno de juego cuando llegó la primera ocasión de peligro para los ingleses. Lucas Leiva se encontró con un balón en boca de gol, pero golpeó mal directoa las manos de Asenjo. A partir de aquí el Villarreal trató de mantener el dominio del juego en todas las facetas del campo con especial interés en el centro. En las pérdidas de balón el Villarreal presionó arriba dificultando la salida de pelota del Liverpool. Con todo, cuando los ingleses pisaban tres cuartas partes de campo contrario creaban mucho peligro, sobre todo con potentes disparos desde todas las posiciones. En el minuto diez Roberto Soldado enganchó un balón que caía desde el cielo muy cerca del poste y dio el primer aviso favorable al submarino.

Cuando corría el minuto 22 el Villarreal tuvo la ocasión más clamorosa del partido hasta el momento. Los pupilos de Marcelino elaboraron una gran jugada de ataque que les permitió rematar a puerta hasta en tres ocasiones. Por falta de acierto o escasa fortuna el balón salió rechazado hacia fuera en todas ellas y el Villarreal no consiguió aquí el premio del gol. En el 28 saltaron las alarmas porque Jonathan Dos Santos se iba al suelo tras pisar unos metros cojeando. El mexicano se había llevado un golpe en su rodilla izquierda y pese a tener que recibir asistencia médica se pudo recuperar sin problemas.

En el 35 de juego, el Villarreal, ahora con el peso del juego en sus pies, consiguió elaborar a la contra una ocasión peligrosa de gol. Mario trató de habilitar un balón centrado a Soldado, pero este quedó rechazado y él mismo aprovechó la jugada para probar a gol, su disparo se vio truncado por el defensor francés del Liverpool, Lovren. A cuatro minutos del final Soldado recibió a la frontal del área un balón de Bruno que acabó por lanzar fuera. Pero por poco. Esta, junto a la otra que tuvo al inicio fueron las más claras para los suyos en el primer período.

Tras un primer tiempo tan frenético este segundo período no era para menos. Klopp introducía sangre nueva al sustituir al crack Coutinho por Ibe. En el minuto 46 ya avisó el conjunto amarillo con un potente centro que acabó rematando Bakambu al palo. La reacción del cuadro inglés no se hizo esperar, los de Klopp comenzaron a amenazar la portería de Asenjo con la intención de adelantarse en el marcador. Los diez primero minutos de juego los controló el Liverpool sumando jugadores al ataque y creando problemas defensivos en la zaga amarilla. Como respuesta, el Villarreal obtuvo una nueva ocasión de gol, esta vez fue Mario quien a pase de Soldado mandó el balón lejos de la portería.

Jaume Costa tuvo que abandonar el terreno de juego y ser atendido por las asistencias médicas tras golpears en la boca y sufrir una herida. En este tramo, Roberto Firmino aprovechó la ausencia del lateral para internarse por la banda y probar suerte con el gol, su balón tocó el palo y salió rechazado fuera. En los banquillos, fruto de la tensión, hubo un encontronazo entre Marcelino y Klopp. Por suerte, los dos técnicos hicieron honor a la deportividad estrechándose las manos y dándose un abrazo.

Marcelino dio entrada prácticamente de forma simultánea a Castillejo y Adrián por Jonathan y Soldado para aportar frescura y mayor movilidad en la parte ofensiva del equipo. Justo después Marcelino se vio obligado a efectuar el tercer cambio por la lesión de Bailly, en su lugar entraría Musacchio que volvería a los terrenos de juego mucho tiempo después. En el tramos final del partido, con menos ocasiones que fútbol y espíritu combativo el Villarreal lo seguía intentando, pero ya no con la misma precisión que al principio. El Liverpool, con menos protagonismo en el juego presentó su modalidad de fútbol estrella, el juego de contraataque.

Cuando el partido parecía muerto, las mejoresocasiones se repartieron para los dos equipos. Primero Bakambu, que se perfiló solo ante Mignolet, pero este con una gran estirada coniguió despejar el balón. Después sería el Liverpool quien asustaría los de Marcelino con una contra en la que Moreno se quedaba solo ante Asenjo, por fortuna para los locales Denis Suárez consiguió desequilibrar al lateral y le forzó a errar en el disparo. Y no acabó aquí, el Villarreal aun tuvo una oportunidad más y la aprovechó. Denis Suárez asistió a Adrián en el 92 para encarrilar una eliminatoria que no se presenta fácil pero que pone un pie al Villarreal en la final de Basilea.

Foto portada: taringa.net

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *