Atlético de Madrid y la Copa de Europa: La hazaña inacabada

DEUDAS DEL FÚTBOL

Tras tratar en esta sección la deuda que Europa tiene con el Athletic, hoy trataremos la deuda que tiene la Champions League o la antigua Copa de Europa con el Atlético de Madrid, quien, curiosamente, nació como un filial del conjunto vasco.

ATLÉTICO DE MADRID

 Sin lugar a dudas, el conjunto colchonero es uno de los grandes. Le amparan sus 10 ligas, otras tantas Copas del Rey y sus 2 Europa League, además de otros títulos de menor importancia (Supercopas, Recopas) convirtiéndose en el cuarto equipo español con más títulos. Sin embargo, conviene recordar que el Atlético está en el mejor momento deportivo de su historia. El Cholo ha convertido al conjunto colchonero en uno de los grandes de Europa: este año competirá por cuarto año consecutivo con los más grandes del viejo Continente, algo que nunca antes había logrado, y parte como favorito junto a clubes como Juve, Barça, Madrid, Bayern. Además, en el ámbito nacional, ha roto el duopolio Barça – Madrid, arrebatándole una liga al Barça en el Camp Nou (Última jornada de la liga 2013-2014), y por último, los derbis madrileños ya no son dominados por los blancos.

Resulta obvio que el Atlético está en la cima del fútbol mundial, y ha dejado de ser un club vendedor (Griezmann no seguirá los pasos del Kun o Falcao) para codearse con los mejores (ya no vale la excusa del presupuesto). Pero, si el Atlético ha “tocado techo” en cuanto a rendimiento deportivo, ¿Por qué no cuenta con una Liga de Campeones en sus vitrinas? Hoy analizaremos, la que es, en mi opinión, una de las grandes injusticias futbolísticas, una hazaña inacabada.

LUIS Y DIEGO PABLO

Resulta imposible hablar del Atlético de Madrid sin mencionar a dos nombres, Luis Aragonés “El Zapatones” y Diego Pablo Simeone “El Cholo”. Además, Aragonés ha sido el mejor seleccionador nacional de la historia de España. Sin él y sin Xavi, España no habría llegado a la cima. El Cholo y Zapatones guardan varias similitudes, ambos han jugado y entrenado en la orilla del Manzanares, y si por algo se caracterizan es por su capacidad de liderazgo y carisma. El fallecimiento de Luis Aragonés (1 de febrero de 2014) ocupó portadas y artículos durante días. Su “ganar, ganar y volver a ganar” es muy parecido al “partido a partido” de Diego Pablo, ya que tienen un mismo trasfondo y sintetizan a la perfección el discurso rojiblanco, la esencia de este histórico, el de la lucha constante, siempre a la sombra del todopoderoso Real Madrid. Tampoco podríamos hablar del Atleti sin toparnos con un apodo, un sobrenombre; “El Pupas”. Este apelativo surgió cuando el Atleti, desahuciado y endeudado tras la guerra (1939), tuvo que agachar la cabeza y fusionarse con el aviación, un instrumento de propaganda franquista, formando así el Atlético Aviación.

 

Dos ídolos en el césped y en el banquillo

Dos ídolos en el césped y en el banquillo

 EL PUPAS, 1974 

Pero, cuando este seudónimo cobró realmente un significado y se popularizó fue tras perder su primera final de Liga de Campeones. Empezemos.

15 de mayo de 1974, Estadio de Heysel, Bruselas.

El Atlético de Madrid contaba con Reina (Padre del actual Pepe Reina), Irureta, el capitán Adelardo, el extremo Ufarte y el mítico delantero Gárate, mientras que el Bayern tenía entre sus filas a los pilares de la Alemania campeona de Europa en el 72, mundial del 74 y finalista en la Euro del 76, esto es, hablamos de la selección que derrotó a la Naranja Mecánica de Johan Cruyff. Los germanos, con Franz Beckenbauer y Gerd Müller a la cabeza, partían como favoritos. No en vano tenían un plantel repleto de estrellas (Además del Káiser y el Torpedo, estaban Hoeness, Breitner, Schwarzenbeck, Maier).

La historia ya la conocemos: corría el minuto 114 de la prórroga y el partido estaba empatado a 0, cuando un perfecto lanzamiento de falta ejecutado por Luis Aragonés se coló en las redes defendidas por la escuadra muniqués. El Atlético se veía campeón, era una hazaña, sin embargo, no supo administrar el tiempo, rasgo característico de equipo poco habituado a este tipo de partidos cargados de tensión, y tras una pérdida de Gárate en el banderín de córner (trataba de perder tiempo), el defensa Schwarzenbeck fulminaba la portería defendida por Reina con un auténtico “trallazo”. El Bayern, equipo con mayor poso competitivo, empató el partido a base de empuje e ímpetu, y gracias, en parte, a la inexperiencia colchonera. Por aquel entonces, se desempataba jugando un partido extra, dos días después.

atletico bayern

17 de mayo de 1974, Estadio de Heysel, Bruselas

Dos días después, se consumó la tragedia, la maquinaria teutona destrozó a los madrileños, todavía abatidos y deprimidos tras haberse visto campeones. (4-0, Hoeness y Müller con sendos dobletes). El Atlético no había sido campeón por dos minutos, por no haber defendido una gloria que ya había alcanzado, por dejar una hazaña inacabada.

Aquella final de 1974 (Blog colchonero: Forza Atleti)

 2014

Después de este día, el Atlético pasó 40 años sin apenas posiblidades reales de levantar “La Orejona”, y, como cualquier equipo, alternó momentos muy buenos (Doblete 95-96 con Simeone como jugador, 2 UEFA Europa Leagues) , con alguna que otra tragedia (Descenso a 2ª en 2000).

Sin embargo, el 27 de diciembre de 2011, fue presentado alguien que cambiaría por completo la mentalidad del Pupas, hasta enterrar mediante victorias y orgullo este apodo. Diego Pablo Simeone “El Cholo”.

En esos días, el club a la orilla del Manzanares era un desastre, con un equipo a la deriva recién eliminado de la Copa a manos de un 2ªB, y situado en la zona baja de la tabla, a 4 puntos del descenso. Esa misma temporada el Atleti terminaría ganando la UEFA Europa League y 5º a un punto de la Champions. A partir de aquí, el ascenso del Atlético a las órdenes del Cholo fue meteórico, sumando a su palmarés una supercopa europea, una Copa del Rey en el Bernabéu ante los blancos, un título liguero en el Camp Nou ante los culés, pero, ¿y en la Champions? ¿Qué ocurriría 40 años después de aquellos días de mayo en Bruselas?

24 de mayo de 2014, Estadio da Luz, Lisboa

El Atlético venía de ganarle la liga al Barça, y de eliminar en su camino al Milán, al propio Barça y al Chelsea de José Mourinho, mientras que el Madrid había eliminado a los tres alemanes: Schalke 04, Borrussia Dortmund y al Bayern de Pep.

El Atlético, con una plantilla de la que el Cholo usó a lo sumo 15 ó 16 jugadores, llegaba con las bajas de Arda Turan y con un Diego Costa muy tocado. Sin embargo, Simeone arriesgó alineando a Costa y ese fue, en mi opinión, un gran error y una de las causas de la derrota colchonera, ya que Costa no duró ni 10 minutos, y tuvo que ser sustituido, por lo que los madrileños perdieron un cambio que después notarían ya que, como se suele decir, las finales no las juegan 11 jugadores, si no 14 (los titulares más los tres refuerzos). Los rojiblancos notarían esa desventaja respecto al conjunto blanco, al tener dos hombres frescos por tres del Real. Esta final tiene varias similitudes con los dos partidos de Bruselas, ya que bien podríamos decir que en esta final hubo dos partidos, uno antes del gol de Ramos, y otro después. Al igual que en Heysel, el Atlético, se adelantó en el marcador, y tras defender como “jabatos” este resultado, murió en la orilla, ya que a pesar de que el gol de Ramos en el minuto 93 tan sólo significo el empate, este gol dilapidó la moral rojiblanca, que exhausta, recibió tres goles en la prórroga, siendo Marcelo y Di María los artífices de la victoria, machacando a un lesionado Juanfran, que ya no corría si no cojeaba, y que bien pudo haber sido el tercer cambio, ya que fue por su banda por la que Marcelo, uno de los tres hombres de refresco, solucionó la final.

No hay final sin polémica, y en esta, el Cholo fue expulsado en el 120´por encararse al novel central francés Varane. Además los colchoneros recriminaron al colegiado, que añadiese 5 minutos cuando se perdieron 2 ó 3 ( Hubo un cambio doble por parte del Madrid, y el Atlético sólo hizo 2 cambios ya que ya había hecho el primero en el minuto 9´), también se pidió falta de Bale a Juanfran (un claro codazo) en el córner, instantes previos del testarazo del de Camas.

El Gol de3 Ramos en el 93´y el codazo de Bale

El Gol de Ramos en el 93´y el codazo de Bale

Pero, si algo esta claro, es que 2014 fue prácticamente un Déjà Vu de 1974. Otra hazaña inacabada, y ya eran dos.

2016

Sin embargo, a pesar de que la dos anteriores son más crueles, no fueron tan injustas como la tercera, ya que en las dos anteriores ambos equipos merecían ganar, sin embargo, el club pequeño tras realizar lo más difícil dos veces, sucumbió ante un gigante europeo.

En la tercera, sin embargo, los del Cholo ya eran gigantes, y eliminaron a los principales favoritos al título con partidos en los que mostraron estar preparados a cualquier adversidad, sin necesidad de dominar o jugar mejor o más bonito, sólo era necesario ganar, a cualquier precio: eliminaron al PSV holandés en penaltis, al Barça de la MSN tras quedarse en el Camp Nou con 10 por un infantil error de Torres cuando ganaban 0-1, y resistieron en la vuelta de semifinales a un partidazo del Bayern de Pep en Alemania, que a pesar de ser superior y fallar un penalti, no pudo con los guerreros del Cholo. Para el recuerdo queda ese golazo de Saúl en la ida en tierras madrileñas. Mientras el Atlético para llegar a la final realizó un periplo similar a la ruta de los campeones de la antigua Copa de Europa (Sus rivales fueron el campeón holandés, español y alemán) , el Madrid lo tuvo muchísimo más fácil, pues se enfrentó en octavos al tercero italiano (Roma), en cuartos al octavo alemán (Wolfsburgo) y en semis al cuarto inglés (Manchester City) jugando la vuelta siempre en casa. Además el Madrid venía de realizar una temporada bastante irregular, ya que tras el fracaso de Benítez la llegada de Zizou resucitó a un equipo totalmente desmoralizado.

28 de mayo de 2016, San Siro, Milán

Dicen que no hay dos sin tres. Pues bien, tras dos tremendas desilusiones, llegó la tercera.

En aquel partido, esta vez fue el Madrid quién se adelantó por medio de Ramos (el de siempre, el de las finales), sin embargo, el empuje colchonero terminó igualando el duelo. Con el Madrid encerrado, cavando una trinchera en la que refugiarse, cavó su propia tumba. El Atlético dominó, tocó, y atacó, pero fue la salida del belga Carrasco la que lo cambió todo, enchufó al equipo y fue él el que igualó el duelo. Antes, Griezmann estrelló al larguero un penalti cometido por Pepe sobre Torres. Sin embargó el que pudo sentenciar la final fue el Real Madrid, con sendos contraataques marrados por Benzema y Cristiano.

Tras el gol rojiblanco en el 78’ (el penalti fallido fue nada más comenzar la segunda mitad), el marcador no se movió hasta los penaltis. Bien es verdad que el Madrid no salió de su trinchera ni con el empate, que la posesión y el dominio fue colchonero y las pocas ocasiones, blancas. Sin embargo, aquí el Cholo no decidió dar un paso hacia delante con un cambio ofensivo que pudiese decantar un partido que estética y moralmente tenía dominado.

Pero el partido estaba predestinado a los penaltis, y así fue. Tras una tanda en la que no fallaba nadie, Juanfran, ídolo rojiblanco, falló su penalti estrellándolo en el palo. El héroe en los penaltis ante los holandeses, mostró un rostro totalmente desencajado, lleno de lágrimas e intentando hallar el modo de pedir perdón a su afición. Un grande. Y allí estaba Ronaldo, en el lugar y momento adecuado, para marcar su penalti, quitarse la camiseta, celebrarlo y dar la Undécima al Real.

Lógicamente hubo polémica arbitral: el gol de Ramos fue un fuera de juego difícil de ver, y se reclamaron varias tarjetas que el árbitro no sacó.

Para poner punto y final a la tercera derrota, Simeone dejó en el aire su continuidad, Juanfran, mediante una carta abierta, pidió perdón a una afición que ya le había perdonado desde su primera lágrima, y así finalizó la tercera, la tercera hazaña inacabada. El Atlético sigue soñando con esa Copa de Europa que se le resiste una y otra vez.

Juanfran

Juanfran, amor a un club. A la izquierda tras su penalti al PSV, y a la derecha tras fallar el de la final

 

26-08-1999 Bilbao Aficionado del Athletic Club Socio fundador de Unionistas (Salamanca) Aprendiendo

2 Comments

  1. Minchu Hernan PescadorP

    08/09/2016 a las 22:11

    Magnífica crónica y brillantes comentarios.como Atlético te doy mi e horabuena…explendido periodista en ciernes.Sigue así.

    • Miguel Santos Valdemoro

      23/10/2016 a las 10:18

      Muchas gracias! Da gusto encontrar comentarios así.

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