El Villarreal no marca el gol del liderato

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Comenzaba la jornada siete para el Villarreal con un aliciente más que importante, en juego para sus intereses el liderato de la Liga Santander. El Real Madrid había empatado en el Santiago Bernabéu ante un buen Eibar y el Atlético de Madrid había superado con solvencia a un Valencia que sigue sumido en la zona baja de la tabla. Por tanto, a falta de conocer el resultado del Celta-Barcelona, el Villarreal csumando los tres puntos podía cerrar la jornada compartiendo liderato con los equipos más poderosos de Madrid: Atleti y Real Madrid. Además, el Athletic también pugnaría por esta plaza, pues de sumar tres en La Rosaleda se encontraría en la misma tesitura del Villarreal.

No sería fácil para el Villarreal sumar los tres puntos, pues ante ellos se presentaba un equipo serio, comprometido y organizado como el Espanyol. El equipo no se encuentra en su mejor momento, pero las órdenes de Quique Sánchez Flores cada vez son más claras entre los futbolistas pericos y cuenta con un buen grupo repleto de futbolistas de calidad. Escribá, con un estudio previo al partido dedujo que el partido se iba a cuajar en la sala de máquinas, el centro del campo, por ello renunció a un futbolista de ataque por tal de acumular un hombre más a la parcela centrocampista. El once tipo fue el siguiente: Asenjo; Mario, Musacchio, Ruíz, Costa; Castillejo, Trigueros, Bruno, Soriano; Jonathan y Sansone.

Frente al Villarreal algunas caras reconocibles para ponerle las cosas difíciles, futbolistas como Diego López, Hernán Pérez o Gerard Moreno que ya vistieron la elástica amarilla. En la grada otros como Leo Baptistao, lesionado, tampoco quisieron perderse la cita. En los primeros compases el Espanyol se mostró más dinámico frente a la meta contraria con ocasiones que pusieron al rival contra las cuerdas. Pronto contragolpeó el Villarreal, no podía permitir ceder el peso del encuentro al rival por eso Sansone se echó el equipo a la espalda y puso en aprietos a la defensa perica en el minuto 15 con una ocasión clara de gol. Con calma y sumando pases que formaran largas posesiones llegaron las jugadas más peligrosas del Villarreal. Con el pase como filosofía de juego, los visitantes trabajaron el aspecto del control del partido con el que se supieron superiores al rival.

Como ya se vaticinaba por el esquema propuesto por Escribá el partido se coció en el centro del campo, un encuentro en el que los máximos protagonistas fueron los jugadores del centro del campo y no hubieron demasiadas ocasiones de gol, hasta el minuto treinta solamente tres del Espanyol por una del Villarreal. En el minuto 32 llegaría la ocasión más clara para los intereses del Espanyol, Gerard Moreno conseguía empalmar un balón que llegaba desde el córner, su balón iba directo a portería pero se topó con el cuerpo de Javi Fuego, el esférico acabó saliendo fuera. La respuesta del Villarreal llegaría en el 39 cuando en una salida de balón Víctor Ruíz encontró un hueco entre todo el cuadro perico para habilitar a Samu Castillejo solo ante Diego López. El malagueño se precipitó en la definición y falló en el lanzamiento.

En el minuto 51 se sembró la polémica y es que Musacchio derribó en la frontal del área a Caicedo en una jugada donde el delantero se perfilaba solo hacia la portería defendida por Asenjo. El argentino vio la tarjeta amarilla, mientras que el público solicitaba la roja. Por su parte, tanto el futbolista como los compañeros amarillos recriminaron al árbitro que Caicedo había fingido la entrada. Finalmente el conjunto perico lanzó la falta con la esperanza de encontrar el gol, pero el portero sacó una mano salvadora que lo evitó. En el minuto 57, y tras varias intentivas, el Villarreal conseguiría aproximarse más si cabe a la portería de Diego López con un potente testarazo de Jonathan dos Santos. El mexicano entró de segunda línea y aprovechó un centro milimetrado de Costa, su remate se marchó rozando el palo.

Con el partido más activo y subido de revoluciones la aparición de los futolistas de mayor peso no se hizo esperar. Manu Trigueros comenzó a reclamar el esférico para dar dos pasos adelante y tratar de anotar el gol que marcara las diferencias. Manu consiguió encontrar desmarcado por banda izquierda a Soriano, le puso un balón al pecho para controlarlo y rematar a placer, pero no era este el mejor día del italo-germano. Soriano controló mal y no pudo rematar. Pocos minutos más tarde el futbolista perico Caicedo estuvo a punto de adelantar a los suyos en lo que fue una polémica jugada donde tanto el futbolista como la grada pedía penalti. El colegiado no vio infracción alguna y decidió así dar continuidad al juego.

Escrivá siguió apostando durante todo el encuentro por su preferido 4-1-4-1, un esquema que desde un inicio se presentó como inteligente, pero a largo plazo no fue efectivo. El Villarreal no cuajó todas las oportunidades de gol que obtiene cuando se presenta con dos puntas y esto le pasó factura a la hora de conseguir la victoria. Finalmente el Villarreal cerró un partido más como invicto en esta Liga, aunque con un mal sabor de boca, pues se le escapaba la posibilidad de pasar, al menos unas horas, como líder de la categoría. Aun así, se presenta este punto como bueno, pues sirve para mantenerse una semana más en las posiciones más elevadas de la Liga, el Villarreal es antes del parón quinto con trece puntos.

Foto portada: mundodeportivo.com

 

 

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