Un nuevo muro en el norte

Kepa y Yeray, presente y futuro rojibalnco

Hemos fichado a gente del filial y para nosotros eso es oro. -Aritz Aduriz-

El mercado de fichajes 2016 ha batido numerosos récords y viene a confirmarnos unas cuantas cosas: la Premier sigue dominando, cada vez hay más “nuevos ricos” y, como consecuencia, el mercado está inflado. Los fichajes de los de la city de Manchester son un claro ejemplo de ello (Pogba, Sané o Stones han costado verdaderas millonadas), como también lo es que Higuaín cueste 90 millones, y que Wenger, el “antisistema” que nunca se cansa de repetir que este mercado es una locura, saque la chequera para pagar 45  millones por Granit Xhaka, también es otro ejemplo que ilustra esta nueva realidad. Pero la cosa no queda ahí. El Bournemouth inglés, cuyo objetivo es la permanencia, gastó 40 millones. En el país transalpino tampoco se han quedado atrás, y han batido su mayor inversión en fichajes, elevándola a casi 700 millones, y en Alemania, gastando 543 millones, también han batido su propio récord.

En medio de toda esta locura, donde el dinero es el que manda, , existe una pequeña aldea al norte de la península ibérica, poblada por unos irreductibles vascos que aún parecen mantener la cordura, o al menos es lo que parece. No olvidemos que allá por 2006, se les daba por muertos, y parecía que su sistema ya estaba obsoleto. La realidad nos muestra que cada día son más fuertes, y en 2016, este equipo no ha gastado ni un euro en fichajes. Sin embargo, fichajes, haberlos, los ha habido. Kepa Arrizabalaga, posiblemente el guardameta nacional con más proyección, llegaba tras una temporada cedido en Valladolid. Yeray subía al primer equipo procedente del filial, junto a unos cuantos compañeros más. Pero el “fichaje” más importante fué el de Aymeric. El central francés, pretendido desde hace años por el conjunto culé, tenía encima de la mesa una oferta irrechazable de Pep y su City, pero, para alegría de la grada de San Mamés, cansada de las huidas de sus ídolos y pilares básicos, renovó hasta 2020, con un significativo aumento de cláusula y sueldo. Así, las cosas, mientras los equipos acuden con las billeteras a rebosar al mercado global, el Athletic seguía a los suyo, fichando en su propio y exclusivo mercado: Lezama. Porque Lezama no es la cantera o la academia rojiblanca, no, Lezama es Athletic. Nada más ni nada menos. 20 de los 25 jugadores rojiblancos son canteranos. Susaeta, capitán, lleva vistiendo rojiblanco desde los 10 años, desde 1997. Yeray ingresó en Lezama con 13 años, Kepa con 10 años ya defendía una portería en Lezama, y Laporte llegó al Athletic como juvenil (16 años). Lezama sirve para el primer equipo, cría jugadores para el Athletic, no se venden, de ellos no se saca beneficio, llegan a Lezama para jugar en el Athletic. Esa es la respuesta. Como decía Caparrós, cuando un niño entra en, por ejemplo, Valdebebas, sus posibilidades de acabar jugando en Chamartín son mínimas. La mentalidad en Vizcaya es otra, y cuando un niño entra en Lezama, entra en un proceso que termina en San Mamés. Los niños lo saben, los padres también, los técnicos, los directivos, y lo más importante, la afición también, por eso, cuando ese niño debuta en San Mamés, le miman, le aplauden, le animan, y ese cachorro, poco a poco, se convierte en León. Sin embargo, lo más curioso de la simbiosis Lezama-Athletic, es que cuando uno de esos muchachos decide salir del Botxo en busca de otro tipo de éxito, las probabilidades de triunfo disminuyen. Ejemplos hay muchos, y las mejores versiones de todos ellos que abandonaron el club se vivieron a orillas del Nervión. Por eso, quizá Laporte decidió renovar. Quizá también por el apoyo sin fisuras que le transmitió Bilbao tras salir a la luz la oferta del City y lesionarse.

Yeray, Laporte y Kepa

A partir de estas tres “incorporaciones” Valverde está cimentando su nueva defensa.

Como en una manada (de leones), mientras unos entran, otros salen. Y al término de la temporada 15-16, Gurpegui se despidió ante toda su gente. Parece que Iraizoz será el siguiente. Por ello, un nuevo muro se está construyendo. Un muro que promete, un muro al norte.

Kepa Arrizabalaga llevaba años llamando a la puerta. Yeray también. Pero todo va a su ritmo. Y este año ha llegado el momento. Gorka, tras Andoni Zubizarreta ha sido el portero más estable en San Mamés, por lo que merece un gran respeto, pero ahora será Kepa quien recogerá el testigo (o el guante) que han llevado leyendas como Carmelo o Iribar. Seguro por arriba, alta estatura y reflejos de felino. Titular con la sub 21, su única pega a día de hoy es su juego de pies, algo que en el fútbol de hoy en día está adquiriendo una importancia capital. Si Iraizoz era un manojo de nervios, que “rifaba” cada balón que pasaba por sus dominios y Herrerín era el “Ter Stegen vasco”, Kepa es algo intermedio, aunque eso no evita que “rife” más balones de los que entrega a Laporte o a San José, pero ya no da esa inseguridad que transmitía Gorka con un balón en sus pies.

A pesar de que tras la renovación y la lesión Laporte está en uno de sus peores momentos de su corta carrera, se esperan grandes cosas de él. Ríos de tinta han corrido ya hablando de sus fantásticas cualidades, pero entre ellas no se encuentran agresividad o anticipación. Eso era tarea de Gurpe, que la llevaba en sus genes, y que además ejercía un enorme liderazgo. Y cuando él bajó el nivel, Etxeita y Bóveda eran los que se disputaban este puesto. Yeray llegaba como el suplente del suplente,  como el cuarto central. Sin embargo, tras la lesión de Bóveda, Valverde escogió a este en detrimento de Etxeita. El zaguero es un jugador que, de momento, ha demostrado “ir sobrado” en agresividad, yendo siempre al corte, y a pesar de no ser una torre, contundente en el juego aéreo. Además , ha demostrado una sangre fría impropia de un debutante, y aún no ha tomado una decisión errónea en el área, y por último, entiende a la perfección cómo acompañar la presión que ejerce el Athletic en campo contrario. Basta con ver en el día de ayer su excelso partido en uno de los mejores derbis vascos en años. Todo intensidad, y ese es su hábitat. En resumen, llena las carencias del de Agen. Y Laporte, con su exquisita zurda, llena a su vez las  de Yeray. Son perfectamente compatibles. Valverde parece haber dado con la tecla. Pero todo esto no se entiende sin los aplausos de San Mames con cada acción correcta que Yeray realiza, conscientes de la importancia de estos para un debutante de Lezama. Inicio prometedor.

Podríamos estar hablando de uno de los mejores tríos defensivos de aquí a 2/3 años. Made in Lezama. Como (casi) todo en el Athletic. Esperemos que esta pequeña aldea nunca pierda la (poca) cordura que queda en el mundo del fútbol – negocio que han creado ricos empresarios y grandes TV, esto es, “don dinero”.

 

 

 

 

 

26-08-1999 Bilbao Aficionado del Athletic Club Socio fundador de Unionistas (Salamanca) Aprendiendo

3 Comments

  1. La_Cobra_

    22/10/2016 a las 23:35

    Muy buen artículo. Como amante del fútbol, me encanta que el atleti siga paseando por los mejores escaparates de Europa su filosofía de trabajo, el compromiso con su tierra, con su afición, defendiendo los valores del deporte y la idiosincrasia del pueblo vasco sin caer en politicismos oportunistas. Quizás no llegue a conquistar ninguna copa de europa, quizás no vuelva a ganar la liga, o quizá sí… pero a diferencia de otros equipos necesitados de reliquias en vitrinas y museos, para este equipo y para su afición lo importante es luchar por sus valores y defender su identidad. Cuando los árabes, chinos o ambos se hagan con el control del fútbol a nivel mundial (si no lo tienen ya), se toparán de bruces una y otra vez, con los auténticos irreductibles para recordarles que esto es más que un show.

    • Miguel Santos Valdemoro

      23/10/2016 a las 10:17

      Da gusto escribir para encontrarse comentarios como el tuyo, muchas gracias!Cuanta razón llevas en tus últimas líneas, habría sido un buen final de artículo.

  2. Apa

    24/10/2016 a las 10:24

    Perdona que te corrija. No es Atleti es Athletic.

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