Remontada épica para cerrar la jornada en Champions

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Partido crucial para el Villarreal en una tarde donde se jugaba la posibilidad de regresar a los puestos Champions de la clasificación. Ante los de Escribá, un equipo bien construido, trabajado y con ganas de demostrar su valía con fútbol de toque. Las Palmas, con Quique Setién como director de orquesta, llegaba a El Madrigal con un objetivo claro, recuperar la mejor versión que encontraron en los inicios del campeonato y no descolgarse de la zona alta de la tabla. El Villarreal, por su parte, otorgaría al encuentro la importancia necesaria para sumar los tres puntos formando un once de garantías que ya fue capaz de arrollar al Celta: Asenjo; Mario, Ruíz, Musacchio, Costa; Jonathan, Trigueros, Bruno, Soriano; Sansone y Bakambu.

En los primeros compases del partido el Villarreal tomó las riendas del juego, incluso imposibilitando a la UD Las Palmas a desplegar su fútbol más allá del centro del campo. Presión alta y velocidad en el contragolpe, era la filosofía que Escribá había instaurado entre sus jugadores. Esta tónica se mantuvo durante los primeros minutos, que también vendrían acompañadas por ocasiones de gol. La más clara y también la primera fue en el minuto 9 cuando un error en la salida de balón de Lizoain habilitaba a Jonathan solo ante el portero, el mexicano picó el balón por encima de este y su lanzamiento dio en el larguero. En el rechace, Cedric Bakambu remataría a gol, pero su tanto quedaría invalidado por fuera de juego. A partir de aquí los pupilos de Setién dieron un paso adelante favorecido por los espacios que facilitaba un Villarreal un tanto menos dinámico y poseedor del control del juego.

Los delanteros pajaritos pudieron disfrutar de algunas aproximaciones al área, pero la más clara la tuvo Viera en sus pies cuando tras una buena combinación con Araujo encontraba un hueco para lanzar a portería, Asenjo tuvo que parar el balón. Más clara, si cabe, la oportunidad que tuvo Boateng para adelantar a los suyos cuando remataba fuera justo rozando el palo tras un centro de Viera. Kevin Prince lo seguiría intentando, con desborde y aproximaciones al área. El futbolista de Ghana protagonizaría junto a Tana uno de los goles de la temporada. Tana centró el balón de tacón y Boateng lo empalmó de tijera para ponerlo al fondo de las mallas. Conforme sumaba minutos el marcador, el Villarreal se perdía más en el partido. Los de Escribá pasaron a ser totalmente dominados por el rival y en una tesitura nueva en esta temporada, ir por detrás en el marcador en partido de Liga.

En salto al campo del Villarreal en el segundo período fue muy similar al del inicio del partido con un juego basado en el control del tiempo y el sacrificio de los hombres de arriba para crear ocasiones de gol. Aparecieron los jugones amarillos para crear una de las jugadas más claras del partido para sus intereses. Trigueros recibió un balón entre líneas de Jonathan que le habilitaba para definir, pero un exceso de precipitación le hizo no rematar correctamente el balón y tirarlo fuera. La grada se vino arriba y con ello también el equipo. Se sucedieron las ocasiones para los amarillos y el trabajo se cobró finalmente su recompensa. En el minuto 62 Soriano centraba un balón a su compatriota Sansone, este le ganó la posición a Roque Mesa que le derribó haciendo penalti. Sansone sería el encargado de transformar el penalti e igualar el partido. 

Con solo quince minutos para el final del partido todo estaba más abierto que nunca, y no fruto del desorden táctico sino por el juego creativo de los dos conjuntos. Las ocasiones llegaban por ambos lados. En el 75 Castellano disfrutaría de una oportunidad de oro para adelantar a la UD Las Palmas, pero Asenjo quiso mantener la portería sin más goles en contra. En la contra posterior del Villarreal, Bakambu pudo hacer temblar al rival con un remate desde la frontal del área pequeña que se le marchó alto. Con los cambios y algunas pérdidas de tiempo el partido fue muriendo hasta los minutos finales. Los de Escribá lo intentaron y pelearon con fútbol sacar un resultado más favorable que el empate. Ya en el descuento Bakambu haría justicia a su apodo Bakagol con un tanto que terminaría por darle la victoria al Villarreal y dejarlo en puestos Champions League.

Los de Escribá cerrarían la jornada de la mejor manera pese a sufrir en algunas fases del partido. El juego ofensivo del Villarreal y la calidad de sus futbolistas fueron factores determinantes para que el conjunto amarillo recogiera los tres puntos. Ahora, a la espera del Madrid-Athletic el Villarreal es tercero en La Liga Santander y a solo un punto del líder.

 

Foto portada: Mundo Deportivo

 

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