Aduriz, el Zarra de nuestra era

Aduriz y Zarra, dos mitos

En los años 50, en el Athletic Club militaba un histórico jugador, Don Telmo Zarra. A pesar de que el Athletic ya no es el de hace 60 años, hoy Telmo llevaría el 20 y se apellidaría Aduriz.

Hace 8 años, Aritz era un buen delantero, eficaz en el juego aéreo, y con unos notables registros (superaba la decena de goles por temporada). Cuando su trayectoria futbolística parecía tocar a su fin, a la edad de 31 años, el Athletic Club llamó por tercera vez a su puerta, para sustituir a Llorente, que se iría a la Juve tras pasarse la mayor parte de la temporada en la grada. Todo el universo futbolístico creyó que era un sustituto a muy corto plazo, esperando la llegada de un sustituto de garantías, bien un canterano (Gillermo) o un nuevo fichaje (Kike Sola, firmado en la siguiente temporada). Nos sorprendió a todos, no paró de crecer y hoy, aún no parece tener techo, asombroso. Nadie supo predecirlo. Posiblemente ni siquiera él.  Por tanto, si existe alguien que esta dejando boquiabierto a todo el mundo futbolístico, ese es Aritz Aduriz Zubeldia. Hoy, hablaremos de él.

Antes de la llegada de Cruyff, a quien podemos considerar como el inventor del fútbol moderno (“fútbol total”), los casos de jugadores que mantenían el nivel pasada la treintena eran abundantes. Eran tiempos de delanteras compuestas por cinco hombres, como la formada por Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gaínza, recitada de carrerilla en toda España durante los albores de la década de los 50. Di Stéfano, quién fue clave para que el Real Madrid se convirtiera  en el mejor conjunto nacional y relegara a los vascos a un segundo plano, disputó 11 temporadas vestido de blanco, de los 27 hasta los 38 años. Por aquel entonces, era un fútbol de menor rigor táctico y exigencia física y los jugadores mantenían el nivel  pasada holgadamente la treintena. Pelé ganó su último mundial con 30 años (México, 1970). Pero la llegada de Cruyff y su naranja mecánica al fútbol mundial (1974) lo cambió todo, ya que se impuso el fútbol total, lo que requería de mayor despliegue físico, y por tanto el pico de rendimiento se situó en los 26-27 años, siendo muy pocos los delanteros capaces de mantener el ritmo con 32 o 33 años.

Aduriz rompe con el prototipo de futbolista actual, quien al traspasar la barrera de los treinta años inicia progresivamente su declive; las piernas pesan más, los partidos se deciden en segundos a los que ya no llega, y los chavales de la cantera o ese nuevo fichaje le relegan al banquillo, y más pronto que tarde, se retira. Por toda esta evolución histórico-futbolística, el caso de Aritz Aduriz es extraordinario.

En España, los dos premios individuales más prestigiosos para un delantero son el Pichichi (máximo goleador) y Zarra (máximo goleador español),y ambos jugadores rojiblancos. Por eso en Bilbao, al pasear cerca de San Mames, podemos encontrarnos con la calle Telmo Zarra, y todos los jugadores que se miden al conjunto bilbaíno en el Botxo son recibidos en la salida del túnel de vestuarios por el busto de Rafael Moreno, Pitxitxi. Hasta hace poco , Zarra era el máximo goleador de la historia de La Liga, pero fue superado por Messi. La historia del Athletic esta repleta de nombres de prolificos y excelsos delanteros, pero los dos nombres que siempre sobresalen sobre el resto son los de Pichichi y Zarra. Además analizando la figura histórica del punta zurrigori, casi todos están cortados por el mismo patrón: recios, fuertes, grandes rematadores de cabeza y muy intensos y bregosos; Aduriz es un calco y representa ese típico ariete de la historia rojiblanca. Gracias en parte a él el nuevo San Mames aún no ha perdido toda la esencia de la antigua catedral: El aroma a fútbol de Zarra, de Dani, de Urzaiz, no se ha esfumado con el paso del tiempo, ya que los últimos años de Aduriz son posiblemente mejores que los de la extensa mayoría de históricos delanteros del Athletic. A día de hoy, Aduriz tiene la importancia en el Athletic, tanto sentimental como deportiva, que tuvo hace algo más de una década Julen Guerrero. O la que tuvo Iribar, y no, no exagero.

San Mames, rendido a Aduriz

Pero no sólo representa ese fútbol en Bilbao, sino en toda España. Esta rompiendo récords que tienen más de 50 años: desde el 6 de octubre de 1965 (Zaldúa) ningún jugador español había marcado 5 goles en competiciones europeas, y estos últimos días se ha convertido en el jugador más veterano en marcar con la Roja, superando a  Jose María Peña (1930, 35 años) y al mismo Di Stéfano, que marcó también con 35 años (1961). Mientras Aduriz ha ganado los dos últimos Zarras (y serían tres de no ser por el hispano-brasileño Diego Costa), Eto’o, de su misma edad, compite en un equipo de media tabla turco, Dani Güiza milita en el Cádiz, y otros históricos como Luca Toni o Miroslav Klose ya han colgado las botas. Tan solo se le acercan Totti, suplente en la Roma, y Rubén Castro titular en el Betis. Ninguno es la referencia de un equipo de altas aspiraciones. Salvo el zorro. Es de otra época. Pero lo más sorprendente no es todo lo mencionado, lo más espectacular es que Aduriz es mejor jugador según pasan los años; ha marcado más goles desde los 30 hasta hoy que en toda su carrera pre-treintena. Pero no sólo son cifras. Aduriz tiene una velocidad media superior al defensa promedio, un salto al alcance de muy pocos, y una resistencia espectacular: en la 2015-2016 disputó 55 partidos, y marcó 35 goles, siendo máximo anotador en Europa League y Zarra en la liga.

Ahora analizaremos el camino que le ha llevado a ser, en mi opinión, el mejor delantero nacional de los últimos 2-3 años y uno de los mejores realizadores del fútbol europeo. Podríamos decir que el siempre fue un futbolista que jugaba como un veterano, pero que ni el físico ni su a veces excesiva sangre caliente le acompañaban. Cumplir años y salir dos veces de Bilbao le ha hecho sumar experiencias, y gracias a su extremo cuidado de su estado físico (y sus escasas lesiones) le han convertido en un experimentado “nueve ” de área. Se las sabe todas.  A todo ello hay que añadirle un perfecto compañerismo y generosidad, además de humildad: tras marcarle 5 goles al Genk, sus declaraciones fueron las siguientes:”Yo sin el equipo no soy nadie. “Termino las jugadas, pero el trabajo es de todos”. No hay más que decir.

TRAYECTORIA Y JUEGO

El donostiarra comenzó su carrera profesional en 2ªB en el Aurrera Vitoria, no marcando ningún gol en 25 partidos, para después militar durante tres temporadas en el Bilbao Athletic, donde apenas marcó 18 goles en tres temporadas. Debutó en el Athletic de Jupp Heynckes (2003) donde el delantero referencia era Ismael Urzaiz, y con la llegada de Ernesto Valverde se decidió no renovarle (término de la temporada 2002-2003). Tras pasar por el Burgos y el Valladolid, un Athletic deshauciado y al borde del descenso requirió de sus servicios en el mercado invernal de 2005, cuando estaba al timón el rubio de Barakaldo Javier Clemente. Tras finalizar esta temporada, llegaría otra aún mucho peor. Tras superar el bienio negro no sin dificultades, llegó Joaquín Caparrós, quien se volcó en preparar una nueva batería de jóvenes que hiciese resurgir al conjunto bilbaíno, y, debido a esta política, y al empuje de la gran esperanza de Lezama: Fernando Llorente, Aduriz abandonó su casa por segunda vez, esta vez rumbo al Mallorca. El Athletic pasó años de tranquilidad y éxito, pero todo se torció cuando tras la fantástica pero frustrante primera temporada de Bielsa, Javi Martinez marchó a Baviera, y Llorente se negó a renovar. Y allí apareció de nuevo Aduriz, por tercera vez y con 31 años. Había pasado por Mallorca y Valencia, con unos aceptables registros y con una notable mejora. Ahora llegaba su declive.

Yo no pedí el fichaje de Aduriz – Marcelo Bielsa, verano de 2012

Aduriz nos ofrece un sinfín de cosas más que los goles – Marcelo Bielsa, marzo de 2013

Entre estas dos declaraciones de “El Loco” hay poco más de 8 meses, tiempo suficiente para que Aduriz convenciese a Bielsa, ocupase el puesto de Llorente e iniciase el tramo final de su meteórica mejora.

A partir de este momento, Aritz llevó al Athletic a la Champions,  a una final de copa y a la final de la Supercopa, que se ganó gracias a su hack-trick y a su gol en el Nou Camp. El Athletic levantó un título 31 años después.

Aduriz celebra uno de sus cuatro goles al Barcelona en la Supercopa

Sin embargo, Aduriz no para, y este éxito permanente le ha permitido ser convocado de manera habitual en la selección española (presente en tres de las últimas cuatro convocatorias) y a pesar de no partir como titular, ya ha marcado dos goles.

Pero, si consideramos a Aduriz como un mero delantero tanque, nos confundiremos gravemente. Pinchando en los siguientes enlaces podrá degustar cada una de sus cualidades en algunos de sus mejores goles:

Inalcanzable salto y remate de cabeza (Gol al Madrid)

Remates acrobáticos (Gol al Eibar)

Potente disparo exterior (Gol al Granada) y Gol al O.Marsella

Desmarque y control orientado (Gol al Espanyol)

Además, les recomiendo este fantástico podcast sobre el extraordinario caso de Aritz Aduriz, de Ecos del Balón. 

Y hasta aquí, este maravilloso caso, del Benjamin Button rojiblanco, quien a día de hoy es la solución a todos los problemas del Athletic. La incógnita es, ¿cuántos años más durará? Déjanos tu opinión en los comentarios.

26-08-1999 Bilbao Aficionado del Athletic Club Socio fundador de Unionistas (Salamanca) Aprendiendo

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