Dos errores y la falta de acierto castigan al Villarreal

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Jornada 13 de la Liga Santander y el Villarreal volvía a jugar en El Madrigal para enfrentarse al Alavés en una jornada donde volvía a ser importante sumar los tres puntos. En la tarde del sábado el Sevilla había superado al Valencia en el Sánchez Pizjuán y la Real Sociedad, empatado a puntos con el Villarreal, se enfrentaba a última hora del domingo al Barcelona. Ganar se presentaba como un aliciente para el conjunto de Escribá ya que ello suponía aferrarse a la zona noble de la tabla y recortar puntos a rivales directos. Para recuperar la mejor versión de los futbolistas del submarino y reencontrarse con la victoria, el técnico amarillo apostó por un once de garantías formado por Asenjo; Mario, Musacchio, Ruíz, Costa; Castillejo, Trigueros, Bruno Soriano; Sansone y Pato.

Desde los primeros contactos de balón por parte de ambos equipos se pudo apreciar cómo se iba a desarrollar el encuentro durante los minutos posteriores: el Alavés apostaba por el balón en largo y la respuesta afirmativa de sus jugadores de calidad en tres cuartos de campo, el Villarreal, por contra, iba a controlar el juego y elaborar jugadas de ataque para saberse superior al rival. En el minuto 2 del partido Castillejo ya disfrutaría de la primera ocasión. El malagueño, con un regate de ensueño, superó a dos futbolistas rivales y con una pared con Trigueros se habilitó para el disparo, que no encontraría puerta por poco. A partir de aquí, una serie de infortunios de Musacchio en defensa hicieron cambiar lo que parecía ser una mañana favorable para los amarillos. Un centro de Edgar, uno de los futbolistas más peligrosos en ataque del glorioso, conseguía encontrar la cabeza de su delantero referente -Deyverson- que conseguía superar a Musacchio por arriba y mandar el balón al palo. En el rechace, Ibai Gómez marcaría el 0-1 favorable al Alavés. Poco después, el minuto 16 el central argentino del Villareal volvió a protagonizar una de esas jugadas que, precisamente, no caracterizan al futbolista. Un balón largo a la espalda de la defensa obligó a correr hacia atrás a Musacchio que no consiguió despejar en primera instancia de cabeza, para resolver el error quiso ceder al portero, pero el balón no cogió fuerza. Al cruce estaba Camarasa, que no desaprovechó esta oportunidad para marcar el segundo. Los amarillos no se achicarían ante este resultado adverso, trataron de seguir proponiendo su juego, aunque sin éxito. El Alavés había conseguido desmarcarse notablemente en el marcador y obligaba al Villarreal a ser cada vez más ofensivo, algo que favoreció contraataques peligrosos del equipo rival liderados por Edgar desde la banda derecha.

Para perfilar algo más el equipo en aspectos ofensivos, pero también defensivos, Escribá introdujo en el campo a Cheryshev en lugar de Soriano que no estaba apareciendo demasiado en ataque y se había desentendido de las ayudas defensivas. Con este cambio se buscaba desbordar y entregar más velocidad a la parcela de ataque y, a su vez, anular ofensivamente las acometidas del Alavés con Edgar desde la banda derecha. En el minuto 53 Castillejo disfrutaría de una de las ocasiones más claras para los suyos en todo el partido, sería de falta y obligaría al meta a estirarse para evitar el gol por la escuadra. El Villarreal no estaba teniendo suerte en el partido, arrastró su castigo de los dos goles tempranos con su falta de acierto en ataque. El equipo de Escribá era claro dominador de la posesión y disfrutaba de más ocasiones y aproximaciones al área. Los defensores del Alavés no encontraron la manera de parar a los jugadores del Villarreal que no fuese con falta. En el minuto 72 entraría en el campo Espinoza, el futbolista argentino cedido por el Villarreal al Alavés. El cambio se produjo por el extremo derecho Edgar, que había sufrido una lesión. También quiso mover ficha Escribá introduciendo en el campo a Jonathan por un exhausto Castillejo que había firmado, en líneas generales, un buen partido.

El equipo trató de darlo todo hasta el último suspiro, pero se palpaba en los ánimos del equipo que cada vez era más complicado sacar los puntos. El Alavés se había encerrado totalmente atrás abandonando todas las opciones de ataque, su objetivo era ya el de llevarse a casa los tres puntos. El Villarreal cerró el partido con más de 20 tiros, de los cuales la mitad fueron entre los tres palos. Pacheco fue determinante en muchas ocasiones para los intereses de su equipo consiguiendo cerrar los noventa minutos sin recibir un gol. El Villarreal había encadenado su tercer pinchazo consecutivo en una semana para el olvido y se lamentaba de perder en casa un partido que le impedía seguir atado a los equipos más poderosos de la Liga. El Sevilla se había escapado a 5 puntos y el Villarreal estaba a la espera de resultados como los del Atlético y la Real Sociedad que podían peligrar su plaza en Europa. El próximo duelo del conjunto amarillo será en Toledo, donde debutará en esta Copa del Rey.

 

Foto portada: El Periódico Mediterráneo

 

 

 

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