Un punto que sabe a poco

El Sevilla había perdido a domicilio contra el Granada por 1-2 y por eso la tarde del sábado se ponía más que interesante para los intereses del Villarreal. Ganar en Butarque suponía al Villarreal recortar puntos a su máximo rival por conseguir una plaza de Champions League y, además, seguir en la lucha por destacarse de los otros persecutores. El conjunto de Escribá venía de una negativa racha liguera tras perder en Bilbao y hacer lo propio contra el Alavés, por eso el técnico no titubeó a la hora de conformar un once de garantías para sacar los tres puntos. Así pues el Villarreal partió de inicio con: Asenjo; Mario, Musacchio, Ruíz, Costa; Castillejo, Trigueros, Rodri, Soriano; Pato y Sansone.

El planteamiento del partido de los pupilos de Garitano era llevar este al terreno intenso, físico y donde el Villarreal no se sintiera cómodo sobre el campo. Con esta ideología el conjunto pepinero conisguió encerrar a los amarillos en campo contrario durante gran parte del primer período. El Villarreal no conseguía contralar el esférico y como consecuencia de ello no podía desplegar su juego; el equipo acusaba la ausencia del capitán Bruno Soriano. Se sintieron superados por la intensidad del cuadro local, al igual que la pasada semana en casa en la derrota ante el Alavés. La polémica también estaba servida, el balón tocaba en la mano de Víctor Ruíz dentro de área propia, una jugada que levanto un importante revuelo entre los jugadores pepineros y también en la grada. Lo cierto es que el esférico llegaba rebotado por otro futbolista, lo que invalida cualquier posibilidad de mano voluntaria. Sobre todo cuando el brazo no está extendido y más aun en este caso en el que el jugador recoge el brazo justo antes del impacto. Sea como fuese, el colegiado acabó cediendo la ventaja al Villarreal, así que no habría pena máxima.

El Villarreal necesitaba meter una marcha más al partido y así lo entendió el malagueño Samu Castillejo. En la primera que tuvo buscó portería. El jugador probó suerte desde fuera del área con un cañonazo que en primera instacia tomaría altura y después bajaría hasta la portería pepinera complicando a Herrerín mantener la portería a cero. El nuevo fichaje del Leganés efectuó una gran parada. Con el paso de los minutos el Leganés se encerró cada vez más, pero el Villarreal no conseguía madurar su fútbol. La tónica del segundo tiempo fue la misma que la del primero, un partido en el que el Villarral no se encontraba cómodo y no era capaz de revertir la situación. Si los problemas no eran pocos para los de Escribá, en el minuto 78 Samu Castillejo tuvo que ser sustituido por una lesión muscular que le apartará unos días de los terrenos de juego. En los últimos minutos del partido el Villarreal se volcó en el ataque tratando de adelantarse al rival. Llegaban disparos e iniciativas de todos los lados, pero esa reacción llegó sin tiempo para convertirse en una buena noticia.

El submarino no consiguió sumar los tres puntos y con ello perdió la oportunidad de recortar más de un punto en la tabla clasificatoria. Ahora el Villarreal se prepara para jugarse en El Madrigal el pase a los dieciseisavos de final de la Europa League ante el Steaua de Bucarest.

 

Foto portada: Mundo Deportivo

 

 

 

 

  • conjunto pepinero

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *