Un Villarreal descafeinado empata en Riazor

La baja de última hora del italo-germano Roberto Soriano por los problemas gastrointestinales que arrastraba durante la semana complicaban todavía más a Escriba conformar un once de garantías. Para este partido, el Villarreal ya se había quedado sin dos jugadores fijos en los esquemas del técnico (Costa y Sansone), ambos por sanción y se sumaban a los lesionados Soldado, Cheryshev y Musacchio. Además, la ausencia de Sansone obligaba al míster amarillo a subir a un canterano como Mario González para cubrir a las bajas en ataque aparentes a las que se sumaba Bakambu por la disputa de la Copa África. Con todos los contratiempos expuestos, el Villarreal se presentó en Riazor sobre el verde con Asenjo; Mario, Álvaro, Ruíz, José Ángel; Dos Santos, Trigueros, Bruno, Castillejo; Pato y Borré.

En el césped, el Deportivo de la Coruña partió con un nivel competitivo superior al conjunto visitante. Su intensidad en el juego era más que palpable. sobre todo por la presión asfixiante a la defensa amarilla cuando trataba de jugar el balón. Las primeras ocasiones de peligro llegaban por parte del conjunto gallego y eran estos los que con el paso del tiempo fueron tomando protagonismo en el partido. El Villarreal intentaba mantener la posesión y avanzar con el balón hasta tres cuartos de campo para comenzar a buscar la oportunidad del gol. El Deportivo cerraba rápidamente filas, lo que obligaba a los amarillos a mantener largas posesiones hasta encontrar los espacios deseados. La calidad de los futbolistas del pulmón del Villarreal permitió al equipo disfrutar de algunas ocasiones y revertir, en la segunda parte del primer tiempo, el devenir del partido. El conjunto de Escribá comenzaba a ser el protagonista del partido, necesitaba serlo para adelantarse en el marcador. Por su parte, los gallegos, comenzaron a plantear un partido más enfocado en la sorpresa rápida al contra ataque.

La presentación del cuadro gallego para afrontar la segunda parte fue la misma que la primera, presión alta para arrinconar al rival y así disfrutar de oportunidades de gol. Así, el Deportivo se volvió a sentir superior en el terreno de juego durante un tiempo. El conjunto de Garitano estuvo cerca de conseguir adelantarse en el marcador cuando Andone de tijera remataba al palo de la portería de Asenjo. Tanto esfuerzo causó mella y del mismo modo que en el primer período, el equipo local terminó por bajar la intensidad y ceder la posesión de balón al rival. El Villarreal volvía a tratar de encontrar espacios en una defensa férrea y sin fisuras que por momentos se fortalecía cada vez más. Los amarillos no encontraron la llave para abrir la lata por lo que el Deportivo dio un paso adelante con la idea de ir a por el partido. Estuvieron cerca de conseguirlo, en el 83′ con un cabezazo de Joselu que Asenjo tuvo que sacar a duras penas.

El partido acabó con un empate sin goles, con un punto más dulce para el Villarreal que para el Deportivo por el partido y lo demostrado en los noventa minutos reglamentarios. Ahora, el cuadro de Escribá se prepara afrontar su siguiente duelo en Liga, el que cierra la primera vuelta, contra el Valencia CF.

 

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