Fuera de Europa League con la cabeza alta

Andrés Fernández; Rukavina, Álvaro, Bonera, José Ángel; Soriano, Rodrigo, Bruno, Cheryshev; Borré y Soldado. Estos eran los once elegidos por Fran Escribá para sacar el mejor resultado en Roma después del aplastante 0-4 favorable a los italianos en la ida. El técnico amarillo se resguardaba así a los jugadores titulares para competir en Liga contra el Real Madrid. Un arma de doble filo, pues daba también minutos y confianza a los jugadores menos habituales para llegar al tramo final de campaña con todos los efectivos al mejor nivel posible. Destacaba entre todos los jugadores amarillos la presencia de Roberto Soldado, pues regresaba a un terreno de juego 294 días después de una lesión de ligamentos. Por lo que respecta a la Roma, los intereses del conjunto conformado por Spalletti pasaban por controlar el partido y no sufrir un desgaste excesivo que les sometiese en algún momento. Así pues, pese a conformarse un once con variantes es cierto que el entrenador no quiso especular demasiado con el marcador y partió de inicio tanto con futbolistas importantes como menos habituales en sus esquemas.

El Villarreal tenía que tirar de épica para superar la eliminatoria y, aunque pasar de ronda ya era una utopía es cierto que el equipo quería dar la cara en Roma y sacar el mejor resultado posible. Roberto Soriano ya avisaría en el minuto 10 de las intencione de los amarillos cuando lanzaba un balón directamente al travesaño. Poco tiempo después, en el 15′ el Villarreal consiguió adelantarse en el marcador con un tanto de Borré. Soldado asistía a su compañero en zona de ataque para poner el 0-1 en el marcador. El Villarreal se mostraba superior en el campo, dominaba al rival y forzaba errores en el pase a los futbolistas de la Roma que en muchas ocasiones les comprometieron en defensa. La Roma no llegó a crear peligro en el primero tiempo, todo lo contrario que el conjunto dirigido por Escribá que se movía con comodidad por el terreno de juego y no encontraba dificultades para llegar con el balón controlado a los metros finales de campo contrario. Fundamentales para este resultado de dominio fueron el pivote, formado por Bruno y Rodrigo, el delantero Soldado y el interior Soriano. A pesar de la ventaja favorable, el equipo amarillo se marchaba al descanso con un sabor agridulce por su labor en el campo.

La tónica ofensiva y de control del partido por parte del cuadro amarillo se mantuvo durante los segundos cuarenta y cinco minutos. Borré, Soldado, Cheryshev o Bakambu tuvieron en sus botas la oportunidad de ajustar las cuentas en el marcador. Pero, para desesperación de los amarillos y el técnico del equipo no surgieron efecto las indicaciones en el vestuario de cara al segundo tiempo. Al Villarreal le faltó acierto, pero no esperanza e ilusión por seguir en la competición. La Roma movió el banco con la intención de cambiar las cosas en el terreno de juego, pero no terminó de encontrar la tecla que desajustara los ideales futbolísticos en este partido del equipo de La Plana. Becker, guardameta romano, terminó siendo el futbolista más destacado del equipo local completando un amplio recital de paradas que evitaron a los amarillos marcharse a casa con un mejor resultado o, quien sabe, con la clasificación para octavos en su mano.

 

 

 

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