Mazazo al Villarreal tras dominar al Madrid

Partido de galones el que se iba a disputar el Estadio de la Cerámica. El Villarreal, situado en la sexta plaza de la tabla clasificatoria recibía al que era hasta esta misma tarde líder de la competición, el Real Madrid. En el otro choque de la jornada, el Barcelona había ganado al Atlético de Madrid en el Calderón por la mínima y conseguía colocarse líder momentáneo de La Liga. Así pues, el conjunto de Zinedine Zidane necesitaba sumar los tres puntos a domicilio para recuperar el trono que tanto tiempo ha mantenido en esta temporada. Por lo que respecta a la zona noble donde se pugna por un puesto en Europa, los rivales del Villarreal no habían fallado en sus citas y eso ponía ante las cuerdas al cuadro de Escribá. Ganar era, por tanto, una necesidad. Una obligación para ambos equipos que le atribuía un aliaciente más que interesante al duelo de la jornada 24. Sin especulaciones en el combinado amarillo salieron de inicio: Asenjo; Mario, Musacchio, Ruíz, Costa; Jonathan, Trigueros, Bruno, Castillejo; Adrián y Bakambu.

El plan de Escribá para poder superar al rival era desajustar su zona de creación de juego, para ello acumuló hasta cinco futbolistas en el centro del campo: Bruno, Trigueros y Jonathan al centro; y Adrián y Castillejo en las bandas. El Real Madrid quería mantener el control con posesión, pero esta propuesta técnica obligaba al cuadro merengue a probar otras variantes ofensivas. Del mismo modo, el equipo amarillo sumaba dominio en el desplazamiento de balón a campo contrario y se protegía en defensa con el doble de hombres que el Madrid en ataque. El Villarreal crecía con el paso del tiempo. Las ocasiones llegaban a su favor con cierta continuidad y todas ellas muy cerca de convertirse en gol. La electricidad de los hombres de ataque y la eficacia en el último pase de los jugadores del centro hicieron titubear a los defensores del Madrid en cuanto estos se encontraban en posición de tres cuartos. Entonces, llegó la lesión de Asenjo. El de Palencia, tras una parada bajo palos, se lastimaba su rodilla y tenía que ser atendido por los médicos del club. El guardameta se probó, pero no pudo vencer a sus ganas por participar en lo que restaba de encuentro: tuvo que ser sustituido. En su lugar entró Anadrés Fernández, que se presentaba ante la afición del Villarreal con una difícil papeleta que nada más y nada menos era hacer las cosas como el actual Zamora de la Liga que abandonaba el campo lesionado.

Con el salto al segundo tiempo las mismas sensaciones positivas para el conjunto de Escribá. El equipo se sentía con confianza en la parcela defensiva y contundente con creación de juego ofensivo. En el primer tiempo estuvo muy cerca de conseguir el gol, pero no lo marcó. Eso no hizo bajar los brazos a los jugadores del Villarreal sino que les hizo seguir sumando fútbol y ocasiones hasta conseguir el premio. En el minuto 50 Trigueros marcó el primero para los suyos. El jugador se encontró con un balón muerto dentro del área y no falló pese a la aglomeración de defensores que había por delante del balón. Solo cinco minutos después el Villarreal ampliaría distancias con un gol de Bakambu. El congoleño recibió un pase entre líneas del capitán Bruno Soriano que le habilitó solo ante el portero rival. En este instante parecía que el Villarreal tendría todo bajo control, que no sufriría excesivamente para sumar los tres puntos. Entonces, el partido dio un vuelco total, el Real Madrid se volcó al ataque y acorraló al Villarreal. Primero asustó Ronaldo con un disparo al palo y poco después, en el 64′, llegaría el primero para los merengues de las botas del galés Bale. Este temprano tanto como respuesta al segundo del Villarreal sirvió como una dosis de energía para el equipo de Zidane. Además, la inclusión de Isco en el campo había otorgado al Madrid un mayor control del juego en zona de tres cuartos y así facilidades para los rematadores. En el 72′ se produjo la polémica cuando Bruno tocaba un balón con la mano dentro del área fruto de un rebote y el colegiado señalaba penalti. Todo el equipo groguet y Escribá protestaron la acción con enojo, algo que terminó con la expulsión del técnico. De esta forma, Ronaldo empataba el partido desde los once metros. El equipo amarillo, desesperado por la situación y superado por la presión de los madrileños sucumbieron y terminaron por encajar el tercero en el 83′, esta vez obra de Morata. 

El Villarreal se llevó un sabor agridulce de un partido en el que fue superior en gran parte del mismo y se puso por delante en el marcador con una ventaja de dos tantos. Se escapa así la posibilidad de recortar puntos a los equipos que pinchaban y se encontraban en una mejor posición en la tabla, pero hace más fuerte a un equipo que pelea por convertirse en equipo de Europa League.

 

Foto portada: peru.com

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