Las decisiones arbitrales impiden sumar al Villarreal

El Villarreal CF afronta las últimas diez jornadas ligueras como finales para así conseguir su objetivo de ser un año más equipo europeo. El enfrentamiento de esta tarde (Eibar) y los dos siguientes (Betis y Athletic Club) podían confirmar estas aspiraciones si el conjunto de Escribá puntuaba como poco siete de los nueve puntos en juego. De este modo, la clasificación no sería matemática, pero la situación sí sería muy ventajosa para el submarino amarillo. La primera final se jugaba en el Estadio de la Cerámica y para resolverla Escribá compuso un once formado por Andrés Fernández; Mario, Álvaro, Bonera, Costa; Castillejo, Trigueros, Bruno; Soriano; Soldado y Bakambu. En el banco esperaron su oportunidad hombres fijos en los esquemas del técnico como Musacchio y Jonathan que regresaron recientemente de la concentración con sus selecciones nacionales.

El Eibar, solamente siete puntos por debajo del Villarreal no quería descolgarse de la zona noble y pugnar por puestos europeos. Del mismo modo, el equipo de Mendilibar buscaba romper una racha negativa de cuatro partidos sin conocer la victoria que les había alejado de los puestos que habían ocupado durante toda la temporada. Para ganar al Villarreal las piezas clave del conjunto armero eran Pedro León y Sergi Enrich, los dos jugadores más diferenciales del equipo. De las botas de ambos llegaron las ocasiones más importantes para los suyos. Además, la electricidad y desborde que aportó Inui desde banda izquierda causó serios problemas a la zaga amarilla. El Villarreal también utilizó sus armas ofensivas más potentes para dañar al Eibar. Bakambu y Soldado disfrutaron de ocasiones claras desde el primer minuto de partido. La más clara de la dupla en el primer tiempo fue un disparo al larguero de Soldado desde fuera del área. En partidos donde existen ocasiones, pero no consiguen transformarse en gol, se requiere de futbolistas diferenciales para revertir la situación. Roberto Soriano, precisamente, es ese jugador que con su calidad se demuestra por encima de los demás. El ítalo-germano marcó en el 18′ para el Villarreal de cabeza tras un centro milimétrico de Mario Gaspar.

Si el primer tiempo se había caracterizado por las diversas ocasiones para los dos equipos, el segundo se regiría por la polémica. En el primer minuto de juego el colegiado señalaba un penalti de Álvaro sobre Kike García. La jugada ofreció dudas a los jugadores amarillos que al sonar el pito se abalanzaron sobre el árbitro con aires recriminatorios. Ocón Arráiz consideró que el central había golpeado la pierna de apoyo del delantero y así impidió su avance. Pedro León se encargó de transformar la pena máxima en el 48′ y empatar el partido. La controversia con el arbitraje por parte del Villarreal se ampliaría pocos minutos después cuando Lejeune frenaba un centro de Mario con la mano dentro del área. El árbitro no señaló penalti tras esta acción. Las repeticiones no ofrecieron dudas, el central privó al delantero de rematar el balón al despejarla con su mano derecha. Estas dos acciones polémicas afectaron psicológicamente al Villarreal, pues en el 54′ Kike García marcaba a la contra el segundo para el cuadro armero. 

El Villarreal quiso reponerse de todas las adversidades con las que tuvo que tratar durante el tiempo de juego. Consiguió sumar jugadores en zona de tres cuartos y crear peligro real en cada acción de ataque, pero no encontró el gol a su favor sino todo lo contrario. En el 77′ Inui sentenciaba el partido con un gol por la escuadra tras robarle el balón a Jonathan Dos Santos en zona defensiva cuando quería sacar el esférico jugando desde atrás. El Villarreal todavía tuvo tiempo de reducir distancias con un gol de Soriano en el 89′. Con este tanto, el jugador se destaca como máximo anotador en La Liga del equipo con 8 dianas y firma su mejor temporada como profesional. A 9 jornadas para el final del campeonato suma 9 goles, ocho en Liga y uno en Copa, en 33 partidos. La campaña anterior, con la Sampdoria, igualó estos registros goleadores tras participar en 41 encuentros.

El Villarreal salió fuertemente golpeado de un partido donde mereció más. Y, aunque deja escapar una de las tres finales que a corto plazo disputa el equipo, todavía ocupa posiciones de acceso a Europa.

 

Foto portada: Mundo Deportivo

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