El Real Madrid de Zidane, ¿es uno de los mejores equipos de la historia?

Las comparaciones resultan odiosas; esta es una de las aseveraciones que, en la época del fútbol moderno, nos resulta más cierta. Con un fútbol lleno de tantas demostraciones deportivas magníficas, el uso de los registros históricos para encontrar hechos equiparables con los actuales, se nos hace más que necesario.

La duodécima Copa de Europa obtenida por el Real Madrid, su segunda de manera consecutiva y la tercera en los últimos cuatro años, es lo que nos lleva a hacer uso de los recursos históricos para demostrar, con la mayor certeza posible, si este equipo se puede equiparar con algunos otros que, aceptados o no, han sido considerados como los mejores de la historia de este deporte.

El ciclo de Zidane en el Madrid ya tiene los réditos necesarios para comenzar a abrir el debate; aunque la clara impresión de esta plantilla, por su juventud y flexibilidad, es que tiene mucho más por darnos. Los equipos que han marcado la historia del fútbol europeo lo han hecho, mucho más allá de sus títulos, por su estilo de juego y sus aportes al desarrollo del mismo. Así tenemos el Ajax del fútbol total, el Liverpool del jugador-hincha, el Milán de la defensa implacable y el Barcelona de la posesión como los más reconocibles por sus aportaciones al juego. Por otro lado, el Real Madrid nunca necesitó de ello para marcar la historia de este deporte, ni en su primera gran época, ni en la actual, su identidad se basa en el poderío de la institución, la calidad de sus jugadores y de quien los comanda desde la banca, además de su carácter ganador.

El Ajax, el Barcelona, el Liverpool y el Milán tuvieron, en sus etapas como dominadores de la Copa de Europa o la UEFA Champions League, una principal similitud: el protagonismo de jugadores formados en sus categorías menores. Estos llegaban a ser hasta sus máximos referentes, véase el caso de Cruyff, Beckenbauer, Baresi, Maldini, Messi o Iniesta.

En este Madrid también existe la generación de jóvenes talentos, sí; pero en un rol más secundario. De los 11 titulares en Cardiff, solo Carvajal procedía de la cantera. Esto es así por el modelo de “bombardear el mercado” que Florentino Pérez utiliza, para potenciar el músculo del club con la adquisición de activos, y será difícil que cambie, aunque hay otras políticas de fichajes como la de llevar jóvenes promesas al Castilla para completar allí su formación, como es el caso de Ødegaard, Asensio o como será el de Vinicius.

También tenemos como otro punto que distancia al Real Madrid de los otros equipos que repasamos, la importancia de los entrenadores en la confirmación del grupo. Así se cumplió con Michels y Kovacs en el Ajax, Udo Lattek en Bayern, Bob Pasley con el Liverpool y Guardiola en Barcelona. Nuevamente, no ha sido el caso del Madrid. No lo fue en la primera vez que dominaron, ni lo es ahora, al menos no tan significativamente. Los seis primeros títulos de Europa llegaron de la mano de cuatro entrenadores diferentes, ninguno de ellos, ni en las primeras cinco que fueron consecutivas, logró levantar dos de ellos. Hasta que llegó  Vicente del Bosque y lo hizo, ya en la era moderna. Zidane lo ha igualado en apenas 17 meses de labor, por lo que tiene un amplio margen para convertirse en el primer entrenador en ganar tres Copas de Europa con el Real Madrid.

Sin embargo, muy por debajo de la mesa, la duodécima sí fue una Copa de entrenador. Zidane intervino callado y firme, cosa que lo determina más que el propio rendimiento de Cristiano en los momentos clave. A diferencia de la undécima, hoy la ‘BBC’ no es inamovible. Zidane hizo crecer a su equipo en donde más lo necesitaba: en el centro del campo. Y no fue un crecimiento circunstancial a raíz de la lesión de Bale, fue un reconocimiento a la incansable labor de Isco, fue el síntoma de un cambio, la derivación de ese cambio en la justicia necesaria para el malagueño – y los vestuarios suelen responder bien a la justicia -.

Para el futuro, no se avecina nada que pueda hacerle frente al actual Real Madrid. El Barcelona, que es mejor ofensivamente, carece de engranaje y Valverde necesita tiempo para trabajar en ello. Guardiola no la tiene fácil en una liga donde un pelotazo te desmonta un esquema. Esa misma liga demostró que el tiempo pasa para todos, incluso para ‘The Special One’ y el United. Solo el Chelsea, imposible de medir sin verlo en Europa, parece dar síntomas de rebelión. Bayern y Juventus, los más dominantes en sus mundos, no pudieron competir con el Madrid. Por ahora, será difícil que alguien se equipare a Zidane y su Madrid de presiones altas sin desgastes, de posesión vertiginosa, de transiciones rápidas y golpes en los momentos justos y, ¿por qué no? Hasta de suerte. En fin, un Madrid hecho a la medida de su identidad, de su historia, de su entrenador, de sus jugadores y hasta de su presidente. Un Real Madrid que, históricamente, resulta ser un caso único, capaces de marcar la historia sin seguir un precedente. Bueno, de hecho sí: ellos mismos son su precedente.

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *