Las claves de la primera victoria

El Villarreal CF no pasaba por un buen momento futbolístico tras las dos primeras derrotas consecutivas en el estreno liguero. La escasez de intensidad, profundidad y ambición habían sido las preocupaciones más grandes para un club que aspira a hacer cosas grandes. El partido ante el Real Betis en el Estadio de la Ceramica era una buena excusa para demostrar que las actuaciones del pasado simplemente fueron un espejismo y que el equipo podría demostrar el nivel competitivo al que ya acostumbró al aficionado. El Villarreal CF volvió a ilusionar superando a un rival que juega bien al fútbol y al que durante esta temporada deberá tener bajo control. Las claves del éxito de esta primera victoria de la temporada no son pocas y es que si un plantel debe funcionar como un reloj es necesario que cada mecanismo desempeñe su función a la perfección.

La defensa

Mariano Barbosa firmó una parada fundamental para el devenir del partido. El argentino sacó un mano a mano que podría haber certificado el 1-2 para el Real Betis, pero su actuación propició el inicio de la jugada del 2-1 a su favor. Más mérito si cabe tiene la labor del guardameta teniendo en cuenta que asume un rol de tercer portero en el club y que acepta la responsabilidad de proteger la portería cuando Andrés Fernández y Asenjo se recuperan de sus lesiones de gravedad.

Los laterales del Villarreal CF, sobre todo en estos últimos tiempos con Jaume Costa y Mario Gaspar, se han caracterizado por su labor ofensiva. En el Ciutat de València y Anoeta se echaron en falta estas variantes. Jaume Costa lo intentó sin fortuna y Rukavina (también Álvaro en Anoeta) se demostró dubitativo cuando tuvo la ocasión de hacerlo. Ante el Real Betis el dibujo sobre el campo fue bien distinto, se pudo ver a Costa y Rukavina sumados constantemente al ataque en zona de tres cuartos donde hicieron daño al rival. En este aspecto Rukavina estuvo más acertado que su compañero ya que supo aprovechar el espacio defensivo que ofreció durante todo el encuentro el cuadro rival. El equipo amarillo sacó rendimiento a esta situación de superioridad por banda en los primeros minutos de juego, pero conforme avanzó el encuentro se dejó de apostar por esta variante que tan buenas oportunidades estaba ofreciendo al ataque amarillo.

El centro del campo

Rodrigo y Trigueros consiguieron liderar el enfrentamiento de poder a poder en la zona media del campo. Esta vez más escalonados, con un Rodrigo más defensivo y un Trigueros más ofensivo. En los otros dos encuentros ligueros los centrocampistas se quedaron en línea lo que limitó el fútbol creativo y la profundidad en el pase. Además, a esta formación céntrica más escalonada se asoció Fornals desde la banda con una buena actuación tanto de trabajo como de repartidor de juego. De esta manera, se consiguió una mayor movilidad en el juego de balón y se crearon más espacios en zona de ataque.

Fornals jugó su mejor partido con la elástica amarilla hasta la fecha. Esta vez sí aportó lo necesario en defensa y trabajó duro por movilizar el balón con velocidad. Consiguió asistir a Castillejo en el segundo gol del partido y fue uno de los culpables de que el equipo fuese más creativo en zona de tres cuartos. Supo cuándo apartarse a la banda y también cuándo debía entrar por dentro. Incluso, se posicionó en ciertos momentos entre los dos delanteros para liberar más espacios a estos.

Castillejo, que en Anoeta ya fue el hombre más activo y desequilibrante del equipo, hizo las delicias del partido. Su atrevimiento, descaro, habilidad y calidad fueron la guinda para un ataque del Villarreal CF exitoso. Ayudó en tareas defensivas como el que más y no dejó de probar a Adán hasta que consiguió anotar el segundo gol del encuentro. Fue el MVP y sobre el campo ya demuestra tomar galones en su tercera campaña como groguet.

La delantera

La dupla ‘Backambu’ sí es compatible. Así se demostró ante el Real Betis. Aunque todavía queden escépticos se pudo ver que con un juego activo y de movilidad en el centro del campo, Bacca y Bakambu pueden generar mucho peligro sobre las defensas rivales. Los dos fueron rápidos al espacio, siempre buscando el pase al hueco. Bacca se ganó al público con una lección de fútbol. Control y pase, descarga y fuerza, experiencia y gol. Asumió la papeleta que desempeñaba Soldado e incluso la mejoró. Sin duda, un referente de nivel para la delantera. 

El equipo

“La intensidad y agresividad que hemos demostrado en este partido han sido claves para ganar”, explicó Fran Escribá. Y es que a diferencia de los dos primeros compromisos ligueros, el equipo se demostró más activo sobre el verde. El sacrificio de todos se apreció en los últimos minutos cuando algunos jugadores del Villarreal CF requerían asistencia médica por cansancio o rampas. Por otra parte, triunfó el juego colectivo, el de compromiso. La movilidad en el centro del campo y presión elevada al cuadro rival fueron fundamentales. Se estudió al rival al dedillo y eso permitió que el equipo se levantara del primer gol encajado. El Villarreal CF se sintió grande, echó de galones para remontar el encuentro. Supo no venirse abajo, pelear por cada balón, confiar en su calidad y así cosechar los primeros tres puntos de esta temporada.

 

Foto portada: Villarreal CF

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