Sin acierto y con fisuras, el Villarreal se complica el inicio liguero

El Villarreal recibía en el Estadio de la Cerámica al Girona pocas horas antes de cerrarse el mercado. Calleja salía con todo al verde evadiéndose de los últimos rumores del mercado de fichajes. La progresión de Bruno durante las últimas semanas había cerrado las puertas a cualquier incorporación en la medular y la directiva rechazaba desprenderse de un referente en la zaga (Víctor Ruiz) sobre la bocina por una oferta que oscilaría los 10 millones de euros. Así, sin sobresaltos a la vista, el míster groguet apostaba por los mismos once que en Sevilla para sumar en casa los primeros tres puntos de la temporada. Enfrente, un equipo remodelado y con nuevo técnico (Eusebio) que -del mismo modo que el Villarreal- solo había sumado un punto en la presente campaña.

El ‘Submarino’ quiso llevar las riendas del juego desde el inicio. Sin embargo, se topó con dificultades para superar la última línea defensiva. Las imprecisiones en el juego raso por dentro obligaron al Villarreal a probar con el juego aéreo desde las bandas, una solución que tampoco obtuvo resultado por la escueta calidad en los centros al área. El fútbol del combinado groguet mejoró conforme maduró el choque, más aun teniendo en cuenta que durante los primeros minutos se convirtió en predecible y poco vertical. Además, encontró dificultades para sacar el balón jugado desde atrás con motivo de una presión alta del Girona. Sin sufrir en exceso con las opciones del cuadro visitante a la contra, los de Calleja dieron un paso adelante encontrando con más facilidad a sus referentes en ataque. Gerard Moreno se convirtió en un peligro constante para Bono, aunque no llegó a celebrar un gol. La insistencia y supremacía sobre el rival favorecieron una fisura en la defensa del Girona que acabó con un tanto de Toko-Ekambi. La revisión en la sala del VAR anuló el tanto de forma justa por una posición incorrecta del camerunés.

El salto al campo para afrontar el segundo tiempo se produjo con las mismas cartas sobre la mesa que hasta el momento: el Villarreal con mayor peso sobre el dominio del juego y el Girona con aspiraciones creativas y más verticales. Como giro de guion el combinado catalán se topó con un gol fruto de una buena asociación entre Borja García y Stuani que acabó con el tanto del delantero. El uruguayo jugó bien a la espalda de Ruiz y Álvaro aprovechando que el segundo salía de su marca para tapar el pase que acabó sirviendo como asistencia. La impotencia del Villarreal se acrecentó con la lesión de Cáseres en la rodilla. El argentino salió por su propio pie del verde, aunque sus gestos de dolor auguraron un parte médico desfavorable. La respuesta de Calleja al despropósito futbolístico que presentó su equipo a nivel ofensivo en el segundo tiempo fue la introducción de futbolistas de perfil ofensivo. Para infortunio de los intereses de los locales ni siquiera las aportaciones de Bacca, Sansone y Layún sirvieron para revertir una situación que compromete al Villarreal recién estrenado el nuevo campeonato liguero.

 

Foto portada: LaLiga Santander.

 

 

 

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