Una plantilla para sentirse muy orgulloso

Ajax Valencia Champions League

Se acaban los calificativos para este equipo. Gesta histórica la conseguida el pasado martes noche en Ámsterdam. El Valencia doblegó al Ajax en su propio estadio, con un ambiente infernal y acompañado por 1.500 valientes, entre ellos mi padre y yo. Con la cantidad de bajas que tiene el equipo, muchos de ellos pesos pesados del once. Orgullo, casta, coraje, honor, resiliencia. Todo eso y mucho más engloba los valores humanos que tiene un grupo del que sentirse muy orgulloso. Puedo asegurar, sin ningún tipo de dudas, que esta es la plantilla más profesional y de la que más orgullo puedo sentir desde que tengo uso de razón y sigo al Valencia en cada partido.

Celades, esta también es tu obra

También tiene buena parte de culpa Celades. Llegó con una oportunidad inmerecida por méritos, en medio de un caos absoluto, pero ha sabido entrar con tacto en el vestuario, sin anteponer sus ideas a la plantilla que tiene y con un mensaje que ha calado en un colectivo tremendo. Podría haber sido el típico entrenador que quiere imponer su estilo, independientemente de lo que sea vea en el césped, pero ha sabido adaptarse a las características de sus jugadores. Yo de hecho, pensaba muy seriamente que venía con el perfil de marioneta, pero sus decisiones con jugadores como Correia o la meritocracia en algunos casos me ha callado.

El partido más completo del año

Después de varios partidos, el Valencia completó posiblemente los 90 minutos más serios de la época Celades. Con un planteamiento inicial rocoso, que supo aguantar las embestidas -que no muchas ocasiones- de los holandeses. Y de nuevo, a la contra, letal. Incluso Rodrigo tuvo el 0-2 antes del descanso. La segunda parte comenzó mal con un Paulista cojo y un Gameiro lesionado. Celades vio al equipo tan entero que no hizo ni el tercer cambio y Mangala solo salió tras la expulsión de Paulista. Los últimos minutos fueron un agobio de balones colgados al área, pero el Valencia supo defenderse de todos ellos gracias a un enorme Diakhaby y un enchufado Mangala, que sacó dos balones por arriba también muy peligrosos. Pero sería injusto destacar a unos pocos nombres, porque todos cumplieron y se dejaron la piel por este escudo. Qué más se puede pedir a un equipo, más allá de resultados. Dignificaron nuevamente la camiseta que llevan, no se dejaron llevar en el caos de club que viven y en un fútbol cada vez con menos valores y más egoísta. Insisto, muchísimo mérito. Con esta plantilla, hasta el fin del mundo. Se lo han ganado.

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